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Revelar

Revelar es hacer que las imágenes que has capturado con tu cámara se hagan visibles en un soporte fuera de ella, bien en papel u otra superficie.

Revelado analógico

El revelado da vida a la fotografía capturada. Consigue mediante procesos químicos que la imagen se forme en la película.

  1. Se introduce el negativo en un marco. En total oscuridad, debido a que el material de la película es fotosensible. Posteriormente se introduce en el tanque y se verifica que se encuentre correctamente cerrado el tanque, para poder continuar trabajando con la luz encendida.
  2. Verter en el tanque un pre-humectado de agua aproximadamente a 20°C.
  3. Verter el revelador en el tanque, sólo retirando la tapa que permite introducir el químico sin el paso de luz al negativo.
  4. Se prosigue agitando el tanque de forma adecuada durante diez segundos de cada minuto. Los tiempos y la temperatura son los que indique el fabricante.
  5. El tiempo que permanecerá el revelador en el tanque dependerá de la marca de revelador, la temperatura del revelador, la disolución del revelador y el tipo de película.
  6. Retirar el revelador y poner el baño de paro, en agitación continua. Debe actuar por un minuto. Este baño detiene la acción del revelador. Se puede usar solución de ácido acético o vinagre en agua.
  7. Devolver el baño de paro a su botella y echar el baño fijador y hacer lo mismo que para el revelador (las inversiones y los golpes). Los tiempos, al igual que el revelador, son los que indique el fabricante. Una vez fijada, ya no hay peligro de que la luz dañe la película.
  8. Abrir el tanque y realizar el lavado con agua corriente. Con el lavado se eliminan los restos de las sales de plata y los restos de anteriores baños del negativo. Suele ser de unos diez o quince minutos.
  9. Al terminar, se da al negativo un baño humectante. Se deja actuar un minuto y se cuelga el negativo en un lugar que esté protegido del polvo y de otras intoxicaciones.

Revelado digital

El revelado digital es la fase más importante de la post producción visual y consiste en la transformación de una imagen RAW en una fotografía digital. Este proceso codifica e interpreta los datos capturados por el sensor convirtiéndolos así en píxeles y creando una imagen.

El revelado de un archivo raw puede hacerse manualmente con un programa informático de gestión de archivos fotográficos (como Lightroom o Photoshop) o puede hacerse con el software adjunto con la cámara o incluso puede hacerse en la misma cámara. En el caso de que tu cámara tome las imágenes en formato JPEG, no tienes de qué preocuparte, ya que es la propia cámara la que hará el revelado digital automáticamente.

Durante el revelado existen una serie de parámetros que podemos optimizar para mejorar el resultado inicial:

  • El brillo suele hacer referencia a las luces altas de una imagen.
  • El contraste es la relación entre las luces y las sombras de una imagen.
  • La compensación es una sobreexposición o subexposición a posteriori por software.
  • La saturación modifica la intensidad de los colores.
  • El tono del color es en realidad el color en sí.
  • Blanco y negro, implica la desaturación completa de la imagen, neutralizando los canales de color entre sí.

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