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¿Tiene Groupon un lado oscuro?

¿Groupon? ¡Nunca más!: el lado oscuro del negocio de los cupones online

¿Groupon? ¡Nunca más!: el lado oscuro del negocio de los cupones onlineGroupon es una de las empresas de internet más exitosas de los últimos tiempos. Desde su fundación hace apenas cuatro años, los ingresos y los beneficios del famoso portal de cupones de descuento han crecido como la espuma. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce en Groupon. Detrás de esta joven compañía se esconden también muchas historias de empresarios, socios y clientes decepcionados con ella.

Es el caso, por ejemplo, de Marianne Ringel, dueña de una pequeña tintorería en Berlín. Con la esperanza de dar publicidad a su negocio, Ringel depositó su confianza en Groupon con el fin de obtener algunos ingresos extra para su empresa. Esta pequeña empresaria contaba con vender 500 cupones como máximo a través del famoso portal. Sus previsiones se quedaron cortas y Ringel vendió más de 700 cupones, aún cuando en su contrato con Groupon se especificaba que la venta estaba limitada a 500. ¿El resultado? Que la compañía de Ringel, con apenas tres empleados, fue incapaz de atender a tantos clientes, unos clientes que además sólo reportaban a esta empresaria una cuarta parte de los ingresos normales de su negocio.

El de Marianne Ringel no es ni mucho menos un caso aislado. Como ella, muchos pequeños empresarios han confiado en Groupon para hacer un buen negocio y han visto después como el supuesto negocio se tornaba en pesadilla: incapacidad para satisfacer la elevada demandas, listas de espera interminables, demora en los plazos de envío, etc.

Cuando el empresario no pone limitación a la venta de cupones a través de Groupon, es de alguna manera cómplice de su posterior pesadilla. Aun así, muchos aseguran no haber podido llegar a un acuerdo con el portal de cupones de descuento para poner un límite a la venta de estos. Y la falta de acuerdo se traduce después en una montaña de problemas para los pequeños empresarios: sus clientes se quejan y sus empresas son objeto de duras críticas en internet.

El modelo de negocio de Groupon es tan simple como genial. El portal ofrece a las empresas la venta de sus productos y servicios a través de su plataforma. Para ello, las empresas firman un contrato con Groupon, en virtud del cual se lleva a cabo una oferta siempre y cuando un número suficiente de clientes muestren su interés por ella. Groupon recauda el dinero de los clientes y les envía un cupón que pueden canjear después en las empresas. Para las compañías que participan en el acuerdo, éste se traduce en el mejor de los casos en publicidad para su negocio. Para Groupon, que se lleva la mitad de los ingresos generados por la venta del cupón aun cuando éste no se canjea, es un negocio redondo. Actualmente, más de 250.000 empresas trabajan en todo el mundo con Groupon, que cuenta con 37 millones de usuarios.

En vista de estas cifras, detrás de Groupon hay también una gran plantilla que crece por momentos en todos los rincones del planeta. ¿El problema? Que muchos de ellos no tienen tampoco demasiadas cosas buenas que contar sobre el famoso portal de cupones de descuento. Un ex trabajador de Groupon relata en declaraciones a Spiegel que trabajar para esta empresa fue al principio como estar en el paraíso. La compañía, henchida de entusiasmo, contrataba cada día a 20 nuevos trabajadores que, gracias al jugoso modelo de negocio de Groupon, se embolsaban entre 5.000 y 7.000 euros al mes. De todos modos, el paraíso se transformó poco a poco en infierno debido a la enorme presión que imponía Groupon a sus empleados por conseguir nuevos clientes. La red de redes está llena de foros en los que ex trabajadores y actuales empleados de Groupon lanzan airadas críticas contra el portal de cupones de descuento. Sin embargo, no todos se atreven a hablar. Al finalizar su contrato con la compañía, muchos se ven obligados a firmar cláusulas de silencio para callar cualquier detalle escabroso sobre su relación laboral con Groupon. En el famoso portal de cupones de descuento, la eficacia de los trabajadores se mide única y exclusivamente en función del número de contratos firmados con empresas. Si Groupon considera que el número es demasiado bajo, el despido suele ser fulminante, explica un ex empleado de la empresa.

¿Cuál es la raíz del malestar de los clientes, socios y empleados de Groupon con la empresa? Muchos creen que la causa de todos los males de Groupon es su propia juventud y así lo reconoce, de hecho, Andrew Mason, su fundador y consejero delegado. “Seguimos siendo un niño pequeño en el cuerpo de un hombre adulto”, asegura Mason. La disonancia entre la mente de niño y el cuerpo de adulto de Groupon se ha dejado notar en la bolsa, donde sus acciones han encogido dos terceras partes con respecto a su valor a principios de año. Y es que como muchos empresarios, también muchos inversores han hecho suyo el siguiente grito de guerra: “¿Groupon? ¡Nunca más!”.

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