Digital

¿Qué pasará con la burbuja de las "dospuntocero"?

¿Qué pasará con la burbuja de las "dospuntocero"?Cuando en marzo de año 2000 explotó la burbuja de las ‘puntocom’ muchas de las grandes compañías de moda desaparecieron. Muchos comparan la situación que se vivió en ese año con la actual, por la facilidad con la que empresas recién nacidas y sin una cuenta de resultados pública consiguen inversiones de cientos de millones de dólares.

Según elmundo.es, el debate acerca de si estamos ante una nueva burbuja cobró fuerza a finales de marzo cuando Color, una aplicación para iPhone que permite crear una comunidad de álbumes de fotos con una serie de contactos, recaudó 41 millones de dólares días después de su lanzamiento pese a no tener ingresos y a las numerosas críticas que recibió de quienes la probaron.

El caso de Color recuerda al de Webvan, un supermercado en Internet que salió a Bolsa en 1999 con una valoración de 275 millones de dólares. Un año después valía 1.200 millones de dólares. Al igual que entonces, hoy nacen decenas de compañías cada mes y mueren otras tantas.

Existe mercado, el problema es que está desajustado. Pero es imposible calibrar el futuro de un sector casi recién nacido y, por definición, proclive a las burbujas. Samuel Jones-Lloyd, primer barón de Overstone y el mayor banquero de mediados del XIX en el Reino Unido, resumió así estos ciclos especulativos: “Quietud, mejoría, confianza, prosperidad, excitación, exceso de ‘trading’, CONVULSIÓN, presión, estancamiento, y vuelta a la quietud”.

Hay muchos motivos para pensar que estamos ante la “excitación” de la ‘Web 2.0’. O tal vez ante el “exceso de ‘trading'” o, incluso, en la “CONVULSIÓN”. Facebook ha sido valorada por Goldman Sachs en 50.000 millones de dólares. José Antonio del Moral, experto en redes sociales y socio director de Alianzo, asegura que Facebook, como mínimo, “genera desconfianza”. Las cuentas de Facebook no son públicas, recuerda, y los gastos “sólo en máquinas y ancho de banda” son descomunales. Desde su punto de vista, se trata de “una gigantesca bola inflada con intereses sospechosos”. Esta carencia de modelo de negocio se suple con el dinero de los inversores, que hace innecesario tener éxito inmediato en la cuenta de resultados.

Al no cotizar en Bolsa y no estar por tanto regidas por normas públicas, nadie sabe cuánto gana esta empresas ‘dospuntocero’ ni cómo lo hace. Al igual que Facebook, ni Twitter, ni LinkedIn, ni Groupon, ni Zynga, entre otras, han publicado sus cuentas. Pero todas han recibido inyecciones multimillonarias de capital riesgo a través de los mercados secundarios o mercados privados, en los que cotizan compañías que tienen un máximo de 500 accionistas estadounidenses, pero nadie sabe si la empresa en la que invierte es la que tendrá éxito o no.

Tal y como comenta elmundo.es, para los expertos, los inversores de riesgo de esta peculiar oleada se resumen en una palabra: “turistas”. Es decir, “gente que no conoce nada, que nunca ha visto esto y que se cree que todo es como se lo han presentado”, explica Ignacio Sarriá, socio de Arcano Group, un fondo de inversión español con presencia en EEUU. “El problema es que ahora están llegando inversores no sofisticados o no especializados. Y, normalmente, es en ese momento cuando empiezan los problemas”, añade.

Te recomendamos

México

2boca2

podcast

A3media

Compartir