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La tecnología, protagonista del presente y del futuro de la ficción audiovisual

5 tecnologías a las que Netflix debería echar un ojo para sus próximas series

Los futuros distópicos que dibujan sociedades dominadas por la tecnología llevada al límite y sus consecuencias están más de moda que nunca en las series y películas de ficción, pero el potencial tecnológico todavía tiene mucho que ofrecer.

No hay nada que le guste más al ser humano que lo desconocido. De ahí el éxito de la ciencia ficción (o solo ciencia) y de los mundos distópicos que, en los últimos tiempos, ha encontrado su hueco en los servicios de streaming.

Uno de los temas que más atracción generan entre los espectadores es la tecnología y, sobre todo la inteligencia artificial.

Y es que, aunque se ha hablado mucho sobre las posibilidades que brinda en numerosos campos que abarcan desde la seguridad, hasta el comercio, la salud o la educación, todavía son pocas las muestras a nuestro alcance.

La curiosidad que generan este tipo de cuestiones explica el furor mundial de series como Black Mirror que explora la cara menos amable de la tecnología y sus consecuencias en las vidas y relaciones humanas.

Pero en el ámbito tecnológico todavía hay numerosos terrenos fértiles cuya exploración se encuentra en fases iniciales pero que bien podrían centrar la trama de una de las series del momento.

Y si no se lo cree, le mostramos, de la mano de Mashable, 5 tecnologías reales que podrían (y deberían) dar el salto al mundo audiovisual.

1. Modificación genética
Aunque este término quizá le pueda sonar aplicado a la industria alimentaria a raíz de los intensos y polémicos debates que genera, la alteración genética tiene un potencial de aplicación mucho mayor.

La complejidad de este proceso ha disminuido, al igual que su coste, gracias a CRISPR, un método de edición del código genético que, si bien podría ser la herramienta de erradicación de numerosas enfermedades, también podría ser el origen de problemas cuando se aplica, por ejemplo, en el diseño de “bebés a la carta”.

El peligro de anteponer la aplicación superficial de este proceso a las cuestiones más positivas a nivel social, podría acarrear consecuencias éticas a explorar, de momento, por la industria del entretenimiento.

2. Psiquiatría y psicología artificial
La salud mental es una cuestión cada vez más visible en una sociedad en la que los niveles de estrés, de ansiedad y de depresión aumentan a niveles nunca vistos.

La terapia online se ha popularizado en algunos países, pero ¿qué ocurriría si la inteligencia artificial se hiciese cargo de nuestras emociones y de nuestra mente?

Aunque de momento, sus implicaciones son inciertas, el proyecto ya es una realidad en Estados Unidos. Investigadores de UCLA ya se encuentran desarrollando un terapeuta que, gracias a la inteligencia artificial, podrá identificar, evaluar y tratar enfermedades mentales. En 2019 saldrá al mercado.

3. Impresión 3D de armas
Aunque los líderes tecnológicos más destacados advirtieron del peligro de la inteligencia artificial calificándola poco menos que de arma de destrucción masiva, quizá este término no sea tan descabellado.

La impresión 3D puede dar lugar al descontrol en la producción de armas. Si todo el mundo puede diseñar e imprimir un arma desde la comodidad de su hogar, la seguridad se vería seriamente comprometida. Una posibilidad tan factible como terrorífica que bien podría tener cabida en algún guion.

4. Geoingeniería
Enfadar a la Madre Naturaleza no es una buena idea. Ya nos lo mostraron películas como “El Día de Mañana” en la que se observan las consecuencias del cambio climático.

Pero si la acción humana, es de por sí dañina, ¿hasta qué punto se agravaría la situación al querer revertir el calentamiento global o prevenir desastres naturales modificando las condiciones y patrones climáticos adecuándolos a los intereses individuales de cada país?

5. Alteración de la memoria
Es quizá, una de las aplicaciones más interesantes, a nivel antropológico, de la tecnología.

Y ha sido explorado en algunas ocasiones. Black Mirror le ha dedicado algunos capítulos a las alteraciones de la memoria a través de historias en las que los recuerdos se borran, se repiten, o se recuperan.

Pero también encontramos ejemplos en la publicidad española. La pieza más laureada de Banco Santander, “Cuánto. Más allá del dinero”, presenta, precisamente las consecuencias de utilizar los recuerdos como moneda de cambio.

No obstante, este campo tiene aún muchas posibilidades. Desde la cura de enfermedades mentales hasta la eliminación de recuerdos traumáticos.

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