líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

¿Espionaje digital?

Amazon, Google y Facebook no necesitan espiarle para saber de qué está hablando

Pilar Ruiz de Gauna

Escrito por Pilar Ruiz de Gauna

¿Es de los que piensa que los gigantes tecnológicos le espían? Eche un vistazo a estas reflexiones sobre el dato en la era de la digitalización.

espia¿Alguna vez se ha preguntado si su teléfono le espía? Una cuestión que se ha convertido en uno de los grandes debates en el mundo de la tecnología y la cada vez mayor capacidad de recolección de datos por parte de las empresas.

Seguro que con sus amigos, familiares o compañeros de trabajo ha compartido en más de una ocasión sus temores al comprobar como un tema sobre el que había hablado o consultado información, ahora le llegaba en forma de publicidad recomendada.

Este tipo de experiencias son cada vez más comunes y son el origen de esa sensación latente de que estamos siendo espiados por nuestros propios dispositivos.

Un sentimiento que se ha acrecentado ante la llegada de los asistentes de voz como Amazon Echo o Google Home.

Si algún día estas teorías conspiratorias llegasen a confirmarse, estaríamos ante el mayor escándalo al que jamás hubiera tenido que enfrentarse la industria tecnológica.

Una futurible situación que hasta hace pocos meses parecía cosa de ciencia ficción pero que tras los escándalos protagonizados por Facebook ha ido poco a poco cobrando verosimilitud.

Pero hay una razón mucho más simple que se aleja bastante de las teorías conspiratorias. Las empresas de tecnología suelen recopilar tanta información sobre los usuarios que cuentan con precisos mecanismos para saber cuáles son sus intereses deseos y necesidades.

Con esta información crean perfiles muy detallados sobre todos y cada uno de nosotros. Estos se trabajan en base a sus algoritmos que, mediante aprendizaje automático, que puede predecir el tipo de publicidad y contenidos que pueden resultar relevantes para cada uno de nosotros.

Las empresas cada vez destinan una mayor parte de su presupuesto a la recopilación de datos. Y lo hacen de formas muy inteligentes. Por ejemplo, las redes sociales y las aplicaciones son interesantes fuentes de datos. Y lo mejor de todo, gratuitos.

No podemos olvidarnos por supuesto de nuestro historial de búsqueda. O su bandeja de correo electrónico.

A pesar de que Google anunció en 2017 que nunca más utilizaría los datos obtenidos a través del correo electrónico con fines publicitarios, recientes informes han revelado que son muchas las empresas que lo hacen.

Las nuevas tecnologías son también una gran fuente de datos. Portátiles, Smart TV, smartphone, PC y cualquier dispositivo que se le ocurra pueden recopilar datos sobre usted.

Pero no sólo internet y los dispositivos móviles son las fuentes de datos. Existe un gigantesco ecosistema de anunciantes y compañías dedicados a rastrar nuestra actividad en la red de redes. Y esto es algo que no debería sorprenderla en la era de las cookies.

También es conocido por todos que las empresas se compran datos sobre los usuarios unas a otras. Cada vez se repite con más frecuencia aquello de que el dato es la moneda de cambio del siglo XXI.

Esto nos plantea un horizonte en el que la publicidad digital es tan intrigante como atemorizante. Una muestra de esto son los últimos avances legislativos para proteger los derechos de los usuarios.

 

Madrid "tacha el odio" en su nueva campaña contra la discriminaciónAnteriorSigueinteBBDO España gana Correos de la mano de Contrapunto BBDO

Contenido patrocinado