Anthropic afronta un momento decisivo con su cacareada salida a bolsa, que podría batir todos los récords en los parqués bursátiles. La matriz de Claude publicaba ayer el folleto de su esperada oferta pública de venta (OPV) ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
En ese folleto Anthropic reconoce sin prurito alguno que la inteligencia artificial (IA) podría «plantear riesgos catastróficos o existenciales para la humanidad». Se espera que el debut bursátil de la compañía liderada por Dario Amodei supere en valor al desembarco en la bolsa de SpaceX, cuya OPV alcanzó los 1,8 billones de dólares el pasado mes de junio (convirtiéndose así en la mayor OPV de la historia).
Durante la primera mitad del año Anthropic reportó unos ingresos de 16.300 millones de dólares, una colosal cifra que palidece, sin embargo, con las descomunales pérdidas acumuladas en idéntico periodo de tiempo por la compañía: 80.700 millones de dólares.
Anthropic, que cotizará en el índice Nasdaq con el nombre de ANT, será la primera compañía 100% centrada en la IA en aterrizar en la bolsa, por lo que su debut en los mercados bursátiles se antoja una suerte de test (de naturaleza absolutamente crucial) para las empresas que se desenvuelven en este ámbito de actividad.
En el folleto relativo a su OPV Anthropic admite sin ambages que, tal y como han alertado previamente políticos, reguladores, investigadores y personas dentro de su propia organización, los sistemas de IA traen consigo múltiples riesgos para la humanidad. La compañía asegura que, de no ser desarrollados, implementados y gestionados con las garantías, la supervisión y las medidas de seguridad adecuadas, los sistemas más avanzados de IA podrían suponer una amenaza de primerísimo orden para la humanidad (en particular si tales sistemas fueran utilizados de forma indebida, fueran replicados, mutaran en armas o fueron autorizados a funcionar con un alto grado de autonomía).
Anthropic admite que la IA podría descontrolarse, pero pone simultáneamente de relieve sus múltiples beneficios
OpenAI, que es el principal rival de Anthropic, en el ámbito de la IA, saldrá previsiblemente a bolsa a principios del año que viene (después de retrasar su OPV por las controversias protagonizadas en los últimos meses por la tecnología de moda).
A pesar de advertir de los riesgos que entraña potencialmente la IA, en el folleto de su OPV Anthropic reitera, como ya lo ha hecho en múltiples ocasiones en el pasado, que su intención es desarrollar la inteligencia artificial de una forma en que esta tecnología resulte verdaderamente beneficiosa para las personas.
En el folleto Anthropic se jacta además de haber superado las expectativas iniciales de ingresos durante la primera mitad del año, aunque advierte simultáneamente a los inversores de que en ocasiones «acometerá inversiones que podrían parecer a bote pronto irresponsablemente grandes».
«En términos generales nuestro objetivo será ser audaces, pero sensatos, y ganarnos la confianza de los inversores con un historial de apuestas acertadas», señala Anthropic.
Otros riesgos enumerados por Anthropic en el folleto de su OPV están directamente relacionados con sus proveedores de chips (que, radicados en Taiwán, afrontan actualmente una demanda absolutamente ciclópea) y también con sus centros de datos, que están concentrados en Estados Unidos.
La matriz de Claude advierte igualmente de las acciones que los reguladores podrían emprender contra la compañía por los daños potencialmente asociados a sus modelos de IA.
Anthropic hace simultáneamente hincapié en que la IA es una de las tecnologías más trascendentales en la historia de la humanidad y acelerará profundamente el ritmo del progreso en la biología y la medicina, contribuyendo potencialmente a la búsqueda de una cura para enfermedades como el cáncer o el alzhéimer.
