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Los usuarios del iPhone podrán descargar apps eludiendo la App Store de Apple

Apple permite (a regañadientes) que sus clientes en la UE pueden descargar apps al margen de la App Store

Los usuarios del iPhone podrán elegir también el navegador por defecto en su teléfono móvil y podrán usar servicios de pago alternativos a Apple Pay.

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra Actualizado el

El jardín otrora cerrado a cal y canto de Apple se abre poco a poco. La empresa de la manzana permitirá que sus clientes en la Unión Europea (UE) puedan descargar aplicaciones sin pasar necesariamente por la App Store para acatar así la nueva legislación de Bruselas.

En virtud de los cambios introducidos por Apple al calor de las nuevas normas comunitarias, los usuarios del iPhone podrán asimismo elegir entre toda una plétora de opciones para definir el navegador por defecto en su teléfono móvil y podrán usar servicios de pago alternativos a Apple Pay. Los usuarios del iPhone en tierras europeas tendrán además la oportunidad, si así lo desean, de instalar en el smartphone de la empresa de la manzana tiendas de aplicaciones distintas de Apple Store (también presumiblemente la Play Store de Google).

La nueva política de los de Cupertino oculta, no obstante, una pequeña trampa que sentará probablemente a cuerno quemado a los desarrolladores. Y es aquellos desarrolladores que se beneficien de la distribución de sus apps en diferentes ecosistemas deberán abonar una tarifa plana de 50 céntimos por cada instalación en aquellas aplicaciones que superen el millón de descargas anuales. Ello pone inevitablemente palos en las ruedas a los modelos de negocio «free to play» y restringe el tipo de aplicaciones que podrán eludir la App Store de Apple.

Los cambios se harán efectivos para todos aquellos usuarios del iPhone que descarguen el próximo mes de marzo una actualización del sistema operativo iOS. Y tales modificaciones se ponen en práctica para cumplir con los preceptos recogidos por la Ley de Mercados Digitales (DMA) de la UE, que impone una serie de obligaciones a aquellas plataformas digitales que como Apple tienen la vitola de «gatekeepers».

Apple no oculta que no está de acuerdo con los preceptos de la DMA

Aunque Apple ha terminado dando su brazo a torcer en este asunto, no lo ha hecho en modo alguno de buena gana. Y en documentos oficiales no ha tenido prurito alguno en asegurar que «la DMA exige cambios en el sistema que traen consigo mayores riesgos para los usuarios y los desarrolladores». «Ello incluye la apertura de nuevas vías para el ‘malware’, el fraude y las estafas, el contenido ilícito y nocivo y otras amenazas para la privacidad y la seguridad. Los cambios comprometen asimismo la capacidad de Apple para detectar, prevenir y tomar medidas contra las aplicaciones maliciosas en iOS y procurar soporte a aquellos usuarios afectados por los problemas derivados de la descarga de apps al margen de App Store», subraya la compañía de Cupertino.

Apple enfatiza que no cobrará comisiones a quienes no elijan la App Store para distribuir en exclusiva las sus aplicaciones y que simplemente les impondrá una tarifa de tecnología base de 50 céntimos de euros por cada instalación efectuada en el caso de aquellas aplicaciones descargadas en grandes volúmenes. Conviene además hacer notar que los desarrolladores deberán abonar esa tarifa aun cuando el usuario elija descargar la aplicación a través de la App Store, pero esa aplicación pueda, no obstante, instalarse también a través de métodos alternativos.

Esta tarifa plana se cobrará anualmente y afectará única y exclusivamente a las primeras instalaciones de aplicaciones. Las reinstalaciones y las actualizaciones de apps que se produzcan en un lapso de tiempo igual o inferior a los 12 meses estarán exentas de esa tarifa plana. En tanto en cuanto esa tarifa plana se aplicará solamente a aquellas apps que superen el millón de descargas, esta afectará en realidad a apenas el 1% de los desarrolladores de apps, asegura Apple.

Las nuevas políticas de la compañía liderada por Tim Cook serán bienvenidas probablemente por aquellas aplicaciones en las que los usuarios están más prestos a efectuar pagos in-app, pero resulta inevitablemente desafiante para las apps que se rigen por el modelo «free top lay» (muchas de ellas adscritas al universo del «gaming») y que tienen a su vera muy pocos usuarios dispuestos a rascarse el bolsillo en sus dominios. Fortnite, cuya matriz Epic Games que se ha enzarzado en los últimos años en una bronca batalla judicial con Apple, es, por ejemplo, una aplicación «free to play».

No es en todo caso la primera vez que una plataforma decide introducir una tarifa por instalación. En septiembre de 2023 la plataforma enfocada al «gaming» Unity se descolgó con una tasa similar que obligaba a los desarrolladores de apps que utilizaban su tecnología a pagar 20 céntimos por instalación una vez superadas las primeras 200.000 instalaciones. Las feroces críticas con la que fue confrontada esa tarifa se saldaron con la salida de la compañía del CEO de Unity y con una remodelación del sistema tarifario inicialmente pergeñado por la plataforma.

Los cambios introducidos por Apple se topan de bruces con las primeras críticas

Por otra parte, y para tratar de espolear la lealtad de los desarrolladores que elijan cobijarse en su App Store, estos pagarán menores comisiones que antes. Tales comisiones pasarán a ser de entre el 10% y el 17% en lugar de entre el 15% y el 30%.

Tim Sweeney, fundador de Epic Games, no ha tardado de calificar de «basura» los cambios introducidos por Apple y en un post publicado en X denuncia que la empresa de la manzana «está forzando a los desarrolladores a elegir entre la exclusividad en su App Store y los términos por los que se rige esta tienda, lo cual contravendría a bote pronto los preceptos de la DMA, o la aceptación un nuevo sistema tarifario que Sweeney califica de «ilegal» y «anticompetitivo».

Con ojos críticos contempla asimismo las nuevas políticas de Apple Rick VanMeter, director ejecutivo de Coalition for App Fairness, un «lobby» que representa a desarrolladores de tamaño medio como Epic Games y Spotify. «El nuevo plan presentado por Apple no cumple con el objetivo de la DMA de dar alas a la competencia y la justicia en el mercado digital. Se trata de un plan que no es justo, no es razonable y es asimismo discriminatorio. El plan de Apple es un desvergonzado insulto a la Comisión Europea y a los millones de consumidores europeos que esta representa, por lo debería de ser rechazado por Bruselas», asevera VanMeter.

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