Desde que la IA generativa entrara ruidosamente en escena, el liderazgo absolutamente indiscutible de Google en el ámbito de las búsquedas se ha visto inevitablemente amenazado. Sin embargo, durante el primer trimestre del año los ingresos emanados de la publicidad en el buscador de Google continuaron creciendo a buen ritmo (y por encima incluso de la media).
Entre enero y marzo de 2024 la publicidad en las búsquedas regó las arcas de Google con 46.000 millones de dólares, un 14% más con respecto al mismo periodo del año anterior. Además, esta abultada cifra constituye el crecimiento más conspicuo en la publicidad en el buscador de Google desde hace dos años.
Durante la presentación de sus últimos resultados trimestrales Google se arrogó el calificativo de empresa «AI-first» y subrayó que lA estaba complementando, pero en ningún caso socavando sus ofertas de publicidad.
«Tenemos una hoja de ruta muy clara con el foco puesto en la monetización de la IA que incluye publicidad y computación en la nube, además de suscripciones», subraya Sunday Pichai, CEO de Alphabet, la matriz de Google. Por su parte, Philipp Schindler, CFO del gigante de internet, asevera que la compañía está experimentando con nuevos formatos publicitarios en las búsquedas propulsadas por la IA generativa.
«Estoy confiado en que podremos manejar con éxito la transición hacia otros flujos de monetización», afirma Pichai.
La facturación de Alphabet creció un 15% entre enero y marzo de 2024
Si nos detenemos en YouTube, la plataforma de vídeo de Google registró también un crecimiento que se situó por encima de la media de los trimestres precedentes en los últimos dos años. La facturación puesta sobre la mesa por YouTube pegó un brinco del 21% en el primer trimestre de 2024 en comparación con el mismo periodo de 2023.
Google espera, por otra parte, que los vídeos cortos Shorts tengan un rol cada vez más preponderante en la los ingresos generados por YouTube. De hecho, Schindler confía en que el ratio de monetización de Shorts se ponga pronto a la altura del ratio de monetización del resto de vídeos de YouTube.
Peor le fue a Google en la facturación directamente emanada de su red de display. En esta división los ingresos sufrieron un derrumbe interanual del 1%. Se trata del séptimo trimestre consecutivo que Google se topa de bruces con una caída de la facturación en esta sección.
Se además la circunstancia de que esta es la división que se verá a bote pronto más afectada por la muerte de las «cookies», que Google retrasó por tercera vez hasta principios de 2025 esta misma semana.
El negocio publicitario de Google en su conjunto creció entre enero y marzo de 2024 un 13% hasta los 61.660 millones de dólares (57.490 millones de euros).
Por su parte, Alphabet, la matriz de Google, aceleró sus ingresos un 15% hasta los 80.500 millones de dólares (por encima de los 79.000 millones de dólares que esperaban inicialmente los analistas). Y los beneficios del grupo escalaron hasta los 23.660 millones de dólares, frente que los 15.000 millones de dólares que ganó Google en el primer trimestre de 2023.
A estos buenos resultados contribuyó en buena la división de computación en la nube de Google, que generó unos beneficios operativos de 900 millones de dólares, un crecimiento extraordinariamente sobresaliente si comparamos esta cifra con los 191 millones de dólares ganados en el primer trimestre de 2023.





