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ChatGPT: ¿mucho ruido y pocas nueces?

El futuro de ChatGPT: ¿es oro todo lo que reluce en el "hype" más rutilante del momento?

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

El cada vez más ubicuo ChatGPT podría "jubilar" a los tradicionales motores de búsqueda y despojar de la corona al todopoderoso Google.

Alumbrado por OpenAI, el chatbot de inteligencia artificial ChatGPT podría tener consecuencias de primerísimo orden en la industria del marketing, la publicidad y los medios. Al fin y al cabo, este programa, cuya popularidad sube como la espuma, podría «jubilar» a los tradicionales motores de búsqueda, hurtar la corona al todopoderoso Google y también dejar en el paro a toda una plétora de profesionales.

El ubicuo ChatGPT se abrió paso en múltiples charlas y debates durante la semana pasada en la conferencia DLD celebrada en Múnich (Alemania). Scott Galloway, profesor de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York, se refirió, no en vano, a la inteligencia artificial como «la tecnología del año» (y eso que esta tecnología lleva entre nosotros desde los años 50, recordó).

ChatGPT, que OpenAI lanzó a finales del año pasado con el apoyo de inversores como Microsoft y Elon Musk, y otras herramientas similares podrían ser el germen de la tercera gran revolución tecnológica por detrás de internet y la nube, aseveró inversor Ludwig Entshaler, fundador de 468 Capital, en el panel de DLD «Generative AI: Opportunities for the New Age of Artificial Intelligence». En áreas de trabajo como el texto y la codificación y también la industria creativa «el objetivo no será tanto desarrollar soluciones como elegir la inteligencia artificial más oportuna para cada tarea».

No todos creen, de todos modos, a pies juntillas en el poderío de ChatGPT, donde abundan lamentablemente los errores. Es el caso de Jonas Andrulis, fundador de la startup de inteligencia artificial Aleph Alpha. A su juicio, «el hype es torno a ChatGPT está a todas luces sobredimensionado», subrayó. «Si examinas un poco más de cerca esta herramienta, constatas rápidamente que hay revisar los textos que genera y contrastar también los datos que aporta», apostilló.

ChatGPT no es tan todopoderoso como parece a bote pronto

Así y todo, las empresas deben tener el coraje de probar este sistema y descubrir por sí mismas las ventajas (si las hay) de esta tecnología. Andrulis hizo asimismo hincapié que tanto los políticos como las empresas deben asumir la responsabilidad que les toca en lo referente a la regulación y la seguridad de sistemas como ChatGPT.

«Hoy por hoy la inteligencia artificial es incontrolable, en buena medida también porque su desarrollo no se ha completado ni mucho menos«, advirtió Tina Klüwer, directora de K.I.E.Z. Como Andrulis, Klüwer subrayó que el contenido generado por ChatGPT no es 100% digno de confianza. «Sin embargo, las compañías deberían autorizar el acceso a estas tecnologías. Al fin y al cabo, los trabajadores necesitan poder utilizar estas tecnologías, que podrían traducirse a largo plazo en mayores niveles de eficiencia», señaló.

En el panel de DLD «The Future of Searh» dos exejecutivos de Google discutieron sobre el futuro de la industria de los motores de búsqueda y en particular sobre el potencial de ChatGPT. Sridhar Ramaswamy ha fundado el nuevo buscador Neeva, y Brendan Eich has lanzado una herramienta que se posiciona también como rival de Google: Brave. Tanto Neeva como Brave ponen de relieve la privacidad en sus dominios y se contemplan a sí mismos como alternativas al modelo publicitario de Google.

Ramaswamy quiso destacar que programas de inteligencia artificial como ChatGPT no pueden dictaminar por sí solos si la información de la que se nutren es o no creíble. Es, por lo tanto, absolutamente primordial que tales herramientas estén ancladas en la realidad. Así y todo, «todas aquellas personas cuyo trabajo consiste en escribir emails, documentos y otros textos deben prepararse para que herramientas como ChatGPT tengan un profundo impacto en su trabajo cotidiano», señaló el fundador de Neeva.

En DLD estuvo asimismo presente Google, cuyo responsable en Europa Central Philipp Justus alertó en el panel «Tech for Good» del elevado consumo de energía solapado al uso de herramientas como ChatGPT. Su compañía, Google, se precia de hacer lo que ya hace ChatGPT con mucha menos energía, en línea con la estrategia de sostenibilidad implementada por el gigante de internet en el año 2007. La matriz de Alphabet aspira a alcanzar la neutralidad climática en 2030, recalcó Justus.

¿Están abocados los escritores y los periodistas a quedarse compuestos y sin trabajo?

Por otra parte, las eventuales consecuencias de ChatGPT y compañía en el universo del trabajo fueron protagonistas también de múltiples debates en DLD. «Pensábamos que los escritores, los periodistas y los profesores serían los últimos en verse afectados por la inteligencia artificial. Y ahora nos damos cuenta de que no era así», subrayó Erik Brynjolfsson, profesor de la Universidad de Stanford, en el panel de DLD «The EU US Tech Gap».

La inteligencia artificial trae además bajo el brazo toda una plétora de desafíos, evidenció Brynjolfsson. Con esta tecnología es más fácil la generación de «deep fakes» y «fake news», advirtió.

El «New Tunes: How Short Form, Long Tail, AI, and the Blockchain Revolutionize Music Yet Again» los participantes discutieron, por otro lado, sobre el impacto de la inteligencia artificial en la industria de la música. Al fin y al cabo, ChatGPT puede escribir también la letra de canciones, aunque hoy por hoy el programa de OpenAI no ha dado cuenta aún de su destreza como letrista, destacaron Max Miociola, CEO de Musixmatch, y Ole Obermann, Global Head of Music de TikTok.

Con todo, ChatGPT podría mejorar muy pronto sus habilidades como letrista. Así lo advirtió al menos Björn Ulvaeus, miembro de la legendaria banda sueca ABBA. Ulvaeus recordó que en su día escribía unas 15 canciones al año junto a su compañero Benny y que el 95% de su trabajo terminaba invariablemente en el cubo de la basura. Este tedioso proceso de creación podría haberse acelerado sobremanera con la ayuda de un programa como ChatGPT. «Estoy convencido de que la inteligencia artificial llegará para quedarse a la música», profetizó.

 

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