Digital

CÓMO EVITAR LOS RIESGOS DE LA PUBLICIDAD ONLINE

Nadie que trabaje en la industria de la publicidad interactiva duda que los anuncios en rich media o los anuncios con vídeo puedan ser muy efectivos, pero pueden también ser muy arriesgados a largo plazo.

Un especial de la revista online iMedia Connection propone un paseo por estos riesgos y aconseja cómo evitarlos. En un reciente estudio que analiza la respuesta de los usuarios ante la publicidad online, los encuestados no dudan al mostrar sus sentimientos negativos con respecto a los anuncios online intrusivos, como pop-ups, pop-unders y otros. En efecto, este “comportamiento” molesta a los internautas, quienes llegan a percibirlo incluso como grosero. Pero sólo son unos pocos los anunciantes que valoran la apariencia y frecuencia de estos anuncios y cómo se comportan en la Red, frente a una mayoría que parece totalmente al margen de las prioridades de los usuarios y que demuestra una predisposición a interrumpirles constantemente.

El descontento con los anuncios online se reduce con la edad, educación y la capacidad técnica. Los encuestados de 12 años de edad fueron a los que más molestó la publicidad online intrusiva debido, sobre todo, a la molestia que supone este tipo de publicidad cuando aparece y a que no se puede predecir cuando lo hará. Entre adultos, los banners que aparecen repentinamente e incluyen sonido son los más temidos, porque llevan a los usuarios a apresurarse a bajar el volumen para no despertar a los niños o a la pareja en casa o no molestar más de lo que ya lo han hecho al sonar estrepitosamente en el trabajo. Así, los encuestados mostraron un mayor interés por la publicidad “tranquila”, de diseño discreto, no animada, sin audio o que permite que sea el usuario quien decida poner el sonido y basada en hechos.

En concreto, los encuestados mostraron el mayor rechazo a la publicidad que interrumpía sus tareas. Así, los pop-ups fueron percibidos por los usuarios como irritantes, seguidos por los pop-unders muy de cerca. Al respecto, el estudio insiste en dejar claro que este tipo de práctica publicitaria molesta a los usuarios y que incluso hay usuarios que dejan de comprar un producto, por ejemplo, por la presencia de pop-ups o pop-unders en su pantalla. Además, recuerda a los anunciantes que los consumidores tienen alternativas y que un banner intrusivo puede llevar a un cliente potencial directamente a su competencia.

Las indicaciones visuales atribuidas a este tipo de anuncios online, como la animación exagerada, los colores chillones o las ofertas del tipo “demasiado bueno para ser cierto”, tienen todas las papeletas para ganarse la antipatía de los internautas. Y cuando empresas reconocidas emplean estas tácticas, están restándole valor a su marca. La identificación expresa del anunciante y el uso de términos directos y claros ayudan a aceptar la publicidad en un mercado que demanda confianza, aclara el estudio, aunque ello no garantiza que los usuarios pinchen sobre el banner.

Los usuarios adaptan su comportamiento
Cada vez hay más utilidades que permiten al usuario navegar sin interrupciones, como los bloqueadores de pop-up en los navegadores. Además, los usuarios cambian su comportamiento para evitar los banners: por ejemplo, bajan la página para evitar ver el banner o simplemente no miran hacia donde saben que va colocado. Algunos usuarios hacen afirmaciones como la que sigue: “Esos anuncios nunca me sirven para nada. Yo ya sé lo que necesito y si estoy interesado en un producto, simplemente lo busco”.

Así que lo que hay que hacer es llamar la atención del usuario o entretenerle. Se pueden utilizar banners dobles que “hablen” entre si, por ejemplo, o presentar algún juego al usuario.

Consejos prácticos
La publicidad online, como la mayoría de los medios hoy en día, aún tiene que encontrar su lugar y formas propias. Mientras lo consigue, anunciantes, medios y agencias pueden emplear unas cuantas estrategias seguras, que tengan en cuenta al usuario:

– No permitir que los anuncios interrumpan la actividad que esté realizando el usuario, ya sea navegar o leer un documento.

– No permitir que el audio salte automáticamente, dar opción al usuario.

– Incluir en los anuncios controles de rich media fáciles de ver y de utilizar.

– Evitar las ofertas del tipo “demasiado bueno para ser cierto”.

– Controlar el exceso de animación en los anuncios.

– En contextos de utilidad para el usuario no mezclar la publicidad con los contenidos del sitio, por ejemplo en ventanas de ayuda, viewer window, etc.

– No frustrar las expectativas del usuario. Si un banner especifica una cierta oferta, debe enlazar con la página de la oferta, no con la página principal de la empresa.

– No hay que estar todo el tiempo apelando y presionando al usuario. Hay que limitar las veces que puede aparecer un anuncio en la sesión de cada usuario.

– Asegurarse de que los medios en los que se hace publicidad cuentan con una plantilla de pantalla consistente, con una ubicación e identificación consistentes del lugar de los anuncios.

Te recomendamos
En otras webs

Fluge

014

Ojo

Hotwire

dKambio

Compartir