Digital Disney y Netflix: así serán las consecuencias de un divorcio anunciado

Tras conocerse la noticia de que Disney retirará a partir del año 2019 sus contenidos de Netflix, han sido muchas las dudas que han surgido en la industria audiovisual.

Y es que, la enorme cantidad y popularidad de los contenidos de la factoría de Mickey Mouse era una apuesta más que segura para la plataforma de streaming online.

Al parecer, el motivo de esta decisión son los planes de Disney de crear su propia plataforma para sacar la máxima rentabilidad a sus productos en el momento más álgido del consumo de entretenimiento en el mundo digital.

Aunque esta retirada solo se producirá, de momento en Estados Unidos, sin duda tendrá consecuencias tanto para Netflix como para el sector audiovisual online en general que verá surgir un nuevo competidor con varios ases bajo la manga como Marvel, Pixar o Star Wars.

Pero, ¿cómo afectará este movimiento a la industria? Varios expertos han analizado la situación en The Drum.

Para Ben Johnson, chief executive de Gruvi, no cree que las cosas cambien mucho pues asegura, no le sorprende la decisión de Disney.

“Tiene el reconocimiento de marca, amplitud de contenidos y vivimos en un tiempo en el que no solo las compañías de contenidos se convierten en compañías tecnológicas sino que las tecnológicas empiezan a invertir en estrategias de contenidos”.

Asimismo, opina que Netflix seguirá como hasta ahora y la reciente adquisición de Millarworld demuestra su capacidad para reconocer un storytelling universal capaz de poner contra las cuerdas a Marvel.

Todo esto, añade, “puede ser muy interesante para la audiencia con dos compañías trabajando para atraer nuestra atención con contenido. Al mismo tiempo, Netflix se moverá hacia el terreno del merchandising y el valor añadido para buscar la diferenciación y los ingresos adicionales cuando el modelo de suscripción comience a mostrar sus limitaciones”.

El movimiento de Disney tampoco sorprende a Tom Harrington, investigador de Enders Analysis, quien explica que cuanto más espere para convertirse en una plataforma independiente, más difícil le resultará hacerse un hueco en el mercado americano.

En los últimos años, añade, ha surgido preocupación entre los productores y creadores de contenido debido al trato que ha dado Netflix a sus programas más exitosos.

Es por ello que, Harrington cree que, a medida que Netflix disminuya su catálogo de terceros, también lo hará el interés de los usuarios por su oferta.

Por su parte, Rachel Colley, strategy director de Wolff Olins, cree que, para Disney, “tiene sentido llevar a los clientes a su propio ecosistema y no ceder parte de sus beneficios a un intermediario”.

Pero, desde el punto de vista del usuario, la decisión de la compañía fragmentará todavía más el mercado de los servicios de entretenimiento.

“En el caso de la música, los usuarios pueden elegir entre diferentes servicios como Apple Music o Spotify pero, con la excepción de algunos artistas con una base de seguidores suficiente para mantenerse al margen del streaming, los consumidores pueden acceder a todo en un solo lugar cuando lo deseen. La diferenciación radica más en la experiencia de usuario que en el contenido”.

No obstante, añade, la experiencia con el vídeo en streaming se está volviendo cada vez más complicada. “Es imposible obtener la mayoría del contenido en un solo servicio, el consumidor debe suscribirse a varios en función de lo que deseen”.

Todo ello dará lugar a que muchos usuarios cuestionen la necesidad de pagar una suscripción a un catálogo con pocos buenos contenidos y muchos que ni siquiera les interesan, “sobre todo en una época de incertidumbre económica como la actual”.

En la misma línea se encuentra el argumento de Josh Krichefski, chief executive de MediaCom, para quien el cambio de rumbo de Disney es una decisión inteligente que afectará a Netflix, sobre todo con el rápido avance de otros competidores como Sky Now.

Para él los triunfadores serán aquellos capaces de virar hacia el vídeo bajo demanda en dispositivos móviles y los que creen el contenido más auténtico, con más engagement y que provoque la reflexión que demandan los usuarios.

El futuro de Disney está, para Clive Malcher, senior vice president de Piksel, más que ha asegurado pues “ha creado un contenido lo suficientemente brillante como para impulsar su propio servicio de streaming y la demanda es clara”.

Las consecuencias para Netflix, en cambio, serán peores y es que, sus acciones ya han experimentado descensos tras conocerse la noticia. “En una era en la que el contenido es el rey, Netflix podría tener problemas para mantener unida a su audiencia”.

Más optimista se muestra Adam Simmons, vice president of content and marketing de Level Up Media y Dingit TV, que asegura que la separación no tiene por qué perjudicar a ninguno. Es más, apunta, podría ser una oportunidad para ambos.

“Netflix se ha convertido en un creador de contenido muy popular por propio derecho mientras que Disney ha detectado la necesidad de impulsar la distribución online entre los millennials. Siempre y cuando la creatividad siga estando en primera fila en ambas empresas, habrá suficiente espacio para el crecimiento de la mano de la tecnología y la experiencia de usuario”.

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