Digital

El "crimen" de la neutralidad de la red, ¿un dulce corderito con piel de lobo?

neutralidadLa semana pasada el Parlamento Europeo dio luz verde a una propuesta, para muchos confusa y tremendamente embarullada, sobre la neutralidad de la red. En virtud de esta propuesta, nadie podrá gozar de privilegios en la red de redes, nadie a excepción de los servicios especiales

En qué consisten exactamente esos servicios especiales es, sin embargo, una incógnita. Y por eso algunos creen que la propuesta aprobada la semana por la Eurocámara se guarda en la recámara de su revólver una bala que terminará "matando" tarde o temprano a la sacrosanta neutralidad de la red.

El temor a una supuesta “muerte” de la neutralidad de la red se ha acrecentado tras las palabras de uno de los “mandamases” de internet en tierras europeas. A juicio de Tim Höttges, CEO de Deutsche Telekom, la propuesta de la Comisión Europea ratificada la semana pasada por el Parlamento Europeo es una suerte de acuerdo entre las posiciones de “los activistas de internet, que pecan a veces de fundamentalistas “, las empresas de internet, que “temen que se les haga pasar por caja, más todavía”, y las compañías de telecomunicaciones, que “ven peligrar la refinanciación de sus elevadas inversiones en las infraestructuras de la red”.

Höttges, que tilda ese acuerdo de “equilibrado”, cree que la propuesta sobre neutralidad de la red de la Unión Europea deja espacio para la innovación en la red de redes. ¿Cómo? A través de los denominados servicios especiales, unos servicios especiales que Höttges no duda en calificar de necesarios.

“Lo que entendemos por servicios especiales empieza con las videoconferencias y va desde el online gaming a la telemedicina, pasando por el control automatizado del tráfico en carretera”, explica.

Este tipo de servicios, continúa Höttges, demandan estándares de calidad más altos que la simple navegación por internet o un email, que no pasa nada si nos llega un par de milisegundos más tarde.

“Debe existir la posibilidad de que los datos de servicios particularmente sensibles sean privilegiados en el caso ‘atascos’ en la red de redes”, insiste el CEO de Deutsche Telekom.

En vista de estas declaraciones, en las que Höttges no se ha mordido en absoluto la lengua, no es de extrañar que los defensores de la neutralidad de la redes hayan estallado en cólera y se teman lo peor. La organización Digitales Gesellschaft cree, por ejemplo, que la propuesta aprobada la semana pasada por la Eurocámara está diseñada ad hoc para que las grandes empresas de telecomunicaciones puedan llenar sus arcas a costa de dejar añicos la neutralidad de la red.

Höttges añade, por otra parte, que serán los usuarios y no las operadoras de internet quiénes decidan qué servicios deberán ser o no privilegiados. “En el futuro existirá la posibilidad de pagar unos cuantos euros más por asegurarnos una mayor calidad en un determinado servicio online que sea de especial interés para nosotros”, dice Höttges. “La diferenciación en la calidad de los servicios ofertados al usuario no es ninguna revolución en la red, es simplemente su evolución natural”, añade.

La posición de Höttges está meridianamente clara, pero ¿qué pasa con las startups? ¿No se verán claramente perjudicadas con el “asesinato” de la neutralidad de la red? En absoluto, asegura el máximo responsable de Deutsche Telekom. “Las startups necesitan apoyarse en los servicios especiales para poder ponerse a la altura de los grandes gigantes de internet”, señala.

Empresas como Google cuentan con grandes servidores de datos gracias a los cuales pueden ofrecer mejor calidad al usuario. Las pequeñas startups no disfrutan de estas infraestructuras y por eso precisamente necesitan enarbolar la bandera de los servicios especiales para poder mirar de tú a tú a Google y compañía. “Para ver privilegiados sus servicios especiales, las startups pagarán alrededor del 2% de lo que facturen a los operadores de telecomunicaciones. Y será un precio justo para poder beneficiarse de las infraestructuras de esos operadores y de paso alentar la competencia en la red de redes”, concluye Höttges.

¿Es el “crimen” de la neutralidad de la red en realidad el paradigma de la bondad? La polémica está servida.

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir