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Por qué las «fisgonas» gafas inteligentes de Meta podrían torpedear el debut de Apple en esta categoría

Todo apunta a que Apple tendría intención de presentar en sociedad sus nuevas gafas inteligentes en junio del año que viene.

Meta Apple gafas inteligentes

ESCRITO POREsther Lastra

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Apple planea irrumpir próximamente en el mercado de las gafas inteligentes. Y aunque el debut de la empresa de la empresa en este ámbito de actividad se antoja a bote pronto perfectamente oportuno, Apple tendrá que bregar también con un reto en modo alguno baladí: la mala fama que en lo que a la privacidad se refiere aletea furiosamente en torno a las gafas inteligentes de Meta (y que podría extenderse también en último término al nuevo «gadget» de la compañía de Cupertino).

Todo apunta a que Apple tendría intención de presentar en sociedad sus nuevas gafas inteligentes en junio del año que viene durante su próxima Conferencia Anual de Desarrolladores (WWDC) antes de que éstas recalen oficialmente en las tiendas a finales de 2027, según informa Bloomberg.

El «timing» elegido por Apple para sus nuevas gafas inteligentes sugiere que la compañía desea que los desarrolladores se pongan cuanto antes manos a la obra y comiencen a crear aplicaciones para este producto de nueva hornada.

Sin embargo, más allá de ganarse la confianza de los desarrolladores para que alumbren apps especialmente consagradas a sus nuevas gafas inteligentes, Apple deberá también esforzarse para zafarse de los polémicas directamente emparentadas con la privacidad que orbitan actualmente en torno a la gafas inteligentes de Meta, una de las empresas pioneras en esta categoría con sus gafas Ray-Ban Meta.

Las gafas inteligentes de Meta están en el ojo del huracán por no respetar la privacidad

Las gafas inteligentes en la que trabaja actualmente la compañía liderada por Tim Cook, que a nivel interno se conocen con el sobrenombre de N50, iban a salir originalmente del cascarón a finales de este año. Y si el lanzamiento del producto se ha demorado no ha sido no sólo porque los equipos de ingeniería y marketing de Meta quieren cuidar hasta el último detalle en las gafas, sino también porque el lanzamiento de las gafas entra potencialmente en contradicción con la defensa a ultranza de la privacidad de Apple.

La compañía de Cupertino estaría desarrollando en este sentido funcionalidades y políticas de privacidad que puedan contrarrestar las feroces críticas relacionadas con la privacidad que han propiciado previamente las gafas inteligentes de Meta (que ha tomado recientemente la determinación de dar el alto en Instagram a los vídeo grabados a desconocidos con este «gadget»).

Los equipos involucrados en el desarrollo de las gafas habrían convertido, de hecho, la privacidad en su prioridad número uno. Aunque Meta puede ufanarse de haber lanzado con éxito las primeras gafas inteligentes, su mala fama en este ámbito de la privacidad está pasando factura a la compañía capitaneada por la compañía liderada por Mark Zuckerberg. 

Y en consecuencia muchas personas no pueden evitar expresar sus recelos cuando tienen a su alrededor a gente portando gafas inteligentes con cámaras integradas (por temor a estar siendo filmadas sin su consentimiento). Y aunque en la mayor parte de los casos los temores son infundados, el escaso tacto de Meta en el ámbito de la privacidad ha terminado plantando la simiente del escepticismo en relación con las gafas inteligentes en general (y no sólo en relación con las lentes de la multinacional estadounidense).

La creciente desconfianza en torno a las gafas inteligentes se ha traducido, de hecho, en importantes restricciones para el uso de este producto. En los tribunales de Nueva York, Pensilvania y Wisconsin se ha prohibido, sin ir más lejos, el empleo de gafas inteligentes equipadas con cámaras. Y la empresa de cruceros Royal Caribbean Cruises ha tomado igualmente la determinación de vetar las gafas inteligentes en los casinos, los baños y las áreas infantiles de sus barcos. Además, en algunas escuelas, gimnasios y hospitales se ha dado también el alto al empleo de gafas inteligentes con cámaras.

La privacidad es una prioridad para Apple en sus nuevas gafas inteligentes

Si bien la filmación con smartphones resulta más problemáticas porque las cámaras integradas en estos dispositivos tienen mejor calidad y resolución de imagen, las gafas inteligentes juegan con la baza de que las grabaciones efectuadas con ellas resultan mucho más inadvertidas (y son percibidas por muchos con una suerte de cámara oculta capaz de jugar muy malas pasadas).

Filmar a desconocidos con las gafas inteligentes de Meta no es, no obstante, una actividad tan subrepticia como podría parecer a bote pronto, pues el dispositivo emite una luz cuando está tomando fotos o grabados vídeos. Además, Meta ha introducido asimismo medidas de seguridad adicionales que desactivan, por ejemplo, las grabaciones efectuadas con las gafas si hay señales de que se ha manipulado la luz. Y Samsung ha aplicado asimismo medidas similares en las gafas inteligentes que ha desarrollado junto Google y Warby Parker.

Las gafas incluirán previsiblemente también este tipo de salvaguardias (pero elevadas a la máxima potencia). No podía ser de otra manera si hablamos de una empresa, Apple en este caso, que lleva más de una década haciendo de la privacidad uno de los principales rasgos definitorios de sus productos. 

No obstante, para ser ungidas con el éxito, las nuevas gafas inteligentes de Apple no podrá jugárselo todo a la carta de la privacidad. Los de Cupertino deberán presentar un producto que se diferencie adecuadamente de la competencia (y no sólo por ser menos «fisgonas» que otras gafas). Comercializar, por ejemplo, las gafas sin cámaras o con cámaras integradas que impidan específicamente grabar y tomar fotos (y que se utilicen exclusivamente para ver el entorno que rodea al usuario y enviar datos a la IA) privaría al nuevo «gadget» de Apple que aquello que se antoja a bote pronto el principal atractivo de las gafas inteligentes. 

Lo que parece claro es que el atractivo potencial de las nuevas gafas inteligentes de Apple en potencialmente muy grande. Gracias a este dispositivo los usuarios disfrutarán, por ejemplo, de acceso manos libres a Siri con batería con autonomía para todo el día y podrán además reproducir música y hacer llamadas telefónicas sin estar a merced de los AirPods. Además, las funciones de IA integradas en el dispositivo ayudarán además a los usuarios a recabar información sobre el entorno y hacer más fáciles sus desplazamientos.

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