Digital

El grave error de Facebook, nuevo ejemplo de que nadie sabe hacia dónde nos dirigimos

monoHace escasos días conocíamos la noticia del error que ha conseguido poner la cara colorada al gigante entre los gigantes: Facebook.

La red social admitía que durante dos años exageró sus datos entre un 60% y un 80% sobre el tiempo de visualización de sus vídeos. Al parecer la compañía sólo había tenido en cuenta durante este periodo de tiempo las visualizaciones que duraron tres segundos en lugar de las visitas en total.

Un fallo por el que la empresa ya ha pedido perdón en varias ocasiones. La última, en la mismísima Advertising Week celebrada en Nueva York. Pero tenemos que mirar más allá del error.

El escándalo ha dejado al descubierto que la industria del marketing digital es, cuanto menos, extraña. De acuerdo a las reflexiones de Marc Ritson recogidas por Marketing Week, más de la mitad de toda la publicidad que se trabaja en Reino Unido es digital.

Un terreno en el que Google y Facebook se erigen como los motores de prácticamente todos y cada uno de los pasos que damos, además de la velocidad a la que lo hacemos. Esto hace que no resulte extraño que Facebook, con el carrusel de métricas y algoritmos cambiantes cometa un pequeño error que puede arrastrar a toda una industria.

Pero hay varios detalles que no podemos obviar. El primero de ellos es el hecho de que este fallo por el que el gigante social ha entonado tantas veces ya el mea culpa, le haya beneficiado.

Ha contribuido a mostrar una imagen mejorada del que es su principal talón de Aquiles frente a YouTube: el tiempo que la gente emplea en la plataforma consumiendo vídeos.

La compañía de Mark Zuckerberg se ha puesto las pilas para desmentir en todo momento que la empresa se haya visto beneficiado o que los anunciantes vayan a surgir perjuicio alguno. A través de un comunicado se ha dejado más claro que el agua que el error en la métrica no ha tenido impacto en la factura pagada por las marcas.

Hasta aquí, lo cierto es que no podemos quitarle la razón al todopoderoso Facebook. Pero estamos ante un prisma de múltiples aristas. Vale que la factura de los anunciantes no se ha visto incrementada por este fallo. Pero el exagerado abultamiento de las cifras de consumo de vídeo a través de la plataforma, seguramente haya actuado como revulsivo para animar a otros anunciantes a invertir en la publicidad de Facebook.

Incluso puede que algunos se hayan decantado por Facebook en vez de YouTube (o desequilibrar la balanza de la inversión) con los atractivos resultados de los últimos dos años.

El gigante emitió en un primer momento unas escuetas disculpas así como nuevas métricas, hasta que The Wall Street Journal destapó el caso y “forzó” a la compañía a emitir unas disculpas más efusivas.

Pero casi que ha sido peor la solución. Inventar nuevas métricas con las que solucionar el error demuestra, tal y como reflexiona Ritson, una actitud  "bastante amateur”. Si cometemos el error de que dos más dos son cinco en vez de cuatro, la solución no pasa por inventar un nuevo proceso de cálculo. Tan solo hay que arreglar y hacer de nuevo la suma.

“Un error que viene a confirmar que nadie sabe realmente lo que está pasando en los medios digitales”, concluye Ritson dejando sobre la mesa el hecho de que una de las dos empresas que acumulan más de dos tercios de la publicidad global comete este tipo de errores, plantea cuanto menos dudas ante futuro marketero que nos espera.

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir