Digital

¿Ha habido doble (y absurda) vara de medir en el caso PewDiePie?

¿Ha habido doble (y absurda) vara de medir en el caso PewDiePie?PewDiePie, el youtuber más poderoso y más rico del mundo (no en vano cuenta con 53 millones de abonados en la plataforma de vídeo de Google) ha estado en las últimas semanas en el ojo de huracán.

Este joven sueco de 27 años, que se llama en realidad Felix Kjellberg, ya no parece convertir en oro todo lo que toca. El mito en torno su persona (o más bien personaje) se ha resquebrajado y lo ha hecho quizás para siempre.

Detrás de la caída en desgracia de PewDiePie está un artículo publicado hace unas semanas por The Wall Street Journal en el que el prestigioso diario económico sacaba a relucir las referencias antisemitas y nazis halladas durante los últimos seis meses en su canal en YouTube.

En su artículo The Wall Street Journal denunciaba un total de nueve vídeos subidos por PewDiePie a YouTube en los que había bromas antisemitas y referencias a la Alemania Nazi.

En un vídeo, el más polémico de los sacados a la luz en su investigación por The Wall Street Journal, dos jóvenes indios (que PewDiePie había contratado previamente a través de la plataforma de trabajadores freelance Fiverr por apenas cinco dólares) sostienen un cartel en el que puede leerse el siguiente y polémico mensaje: “Muerte a todos los judíos”.

Con esta broma, que a PewDiePie le ha costado la rescisión de dos jugosos contratos con Disney y con YouTube, el joven sueco pretendía demostrar “lo loco que está el mundo a través de algunos servicios que hay ahora en línea”.

El vídeo de la discordia era en realidad un vídeo de corte satírico (quizás llevado al extremo), pero satírico al fin y al cabo.

Y el resto de vídeos puestos en la picota por The Wall Street Journal también enarbolaban la bandera de la sátira. Una bandera que también enarbolan (y de manera incluso más sangrante, por cierto) muchos humoristas al amparo de los medios tradicionales de comunicación de masas, apunta Jochen Bittner en un artículo de opinión para Die Zeit.

¿Es realmente nazi, antisemita y fascista el youtuber más famoso del mundo? Bittner se permite el lujo de dudar de ello y cree que The Wall Street Journal ha juzgado quizás de manera demasiado precipitada (y hasta perversa) a Felix Kjellberg.

Tildar a PewDiePie de fascista, como hizo la escritora británica J.K. Rowling en Twitter, es en realidad minimizar y diluir en agua de borrajas el fascismo, argumenta Bittner. Y pone además en peligro la libertad de expresión en la red, añade.

¿No es comprensible que un joven de 27 años se aproxime al antisemitismo y al nazismo de una forma más humorística (y probablemente temeraria) que un anciano de 72 años?, se pregunta Bittner.

¿No es también comprensible que Disney, en vista de la polémica generada, se haya visto obligado a cortar lazos con PewDiePie?, agrega Bittner.

Quienes como PewDiePie son remunerados (de manera bastante generosa además) por grandes marcas como Disney están obligados a medir muy bien todo lo que dicen. Y está claro que el célebre PewDiePie pecó en este sentido de insensato. Pero quizás también pecó de insensato Disney, que no tuvo la precaución de prohibir nada al youtuber (y a su lengua viperina), concluye Bittner.

Te recomendamos

México

School

Podcast

Podcast

Compartir