Digital

LA BIOMÉTRICA SE CONVIERTE EN LA TECNOLOGÍA DE MODA PARA COMPRAR EN ESTADOS UNIDOS Y JAPÓN

Los consumidores tendrán que ir acostumbrándose a que les tomen la huella dactilar en sitios fuera de lo habitual: en las tiendas. Alrededor de tres millones de estadounidenses compran con el dedo en lugar de con la tarjeta de crédito. En Japón, los clientes de varios bancos pueden sacar dinero del cajero abriendo la mano ante un lector digital, mientras que aquellos que lleguen al aeropuerto de Stansend en Londres pueden alquilar un coche con tan sólo dejar su huella.

La huella dactilar es la medición más conocida, pero existen otras formas como el reconocimiento de voz, de la mano, del iris, del rostro, de las venas e incluso del olor corporal. Todas estas tecnologías están basadas en el concepto de que el cuerpo y sus movimientos son la mejor contraseña de identificación posible porque no se puede olvidar ni robar.

Los lectores de huellas son la tecnología dominante y representan más de la mitad del negocio denominado biométrico. En Estados Unidos, cerca de 2.400 supermercados y establecimientos comerciales utilizan el sistema Pay by Touch, un sistema que permite pagar con el dedo desarrollado por una compañía de California. Los críticos a este sistema recuerdan que la duplicación de una huella no es imposible, a lo que los defensores responden que no es imposible pero resulta muy complejo.

De cualquier forma, el debate está servido, porque muchos consumidores padecen ya el “síndrome Gran Hermano”. ¿Dónde y cómo se almacenan los datos que se piden a los usuarios para confirmar su identidad? ¿Quién garantiza que el supermercado, banco, hotel o tienda no permitan el acceso a la información personal de sus clientes? Estas son tan sólo algunas de las preguntas que los proveedores de esta tecnología deberán responder a los consumidores y convencerles de que sus datos estarán seguros. Sólo así podrá seguir creciendo el uso de esta tecnología aún incipiente.

Te recomendamos

#Highway2Sales

NH

Atresmedia

ADN by DAN

Compartir