Digital Marketing

Más charlas, más educación y más prevención

La hiperconectividad que trae consigo la pandemia aumenta el riesgo de ciberacoso en menores

Los menores han aumentado drásticamente su uso de Internet tras la pandemia, y los groomers y el ciberacoso son una realidad exponente

El grooming o ciberacoso se magnifica tras el Covid

Debido al confinamiento y a la digitalización masiva que domina la nueva realidad post-Covid, el auge de Internet y las redes sociales está a la orden del día. Los niños se están viendo especialmente afectados por estos cambios. Sin escuela, parques en los que jugar ni la posibilidad de reunirse, su relación con la web se ha magnificado. Este contexto aumenta la exposición a los groomers y al acoso. La agencia White Rabbit pone de manifiesto la necesidad de una educación que ayude a prevenir y combatir los riesgos de un posible ciberacoso infantil.

Por definición, el grooming abarca diversas formas de acoso “que implican a un adulto que se pone en contacto con un niño, niña o adolescente con el fin de ganarse poco a poco su confianza para luego involucrarle en una actividad sexual”. Con más de mil millones de niños afectados por el extraordinario contexto post-Covid 19, se ha disparado el registro de casos de esta índole.

Laura Sali Pérez, CEO de White Rabbit, y Mercè Rovira, licenciada en Psicología, psicopedagoga y psicoanalista, nos dan las claves para combatir este fenómeno:

1. Educar a los niños y a los padres

La necesidad de estar familiarizado con los riesgos de Internet y las redes sociales y la educación en un uso responsable de las mismas es de vital importancia. “El peligro en las redes está siempre, pero no hay que educar a los niños en el miedo, sino en la responsabilidad y el conocimiento para uno mismo, y esto incluye también a los padres”, afirma Mercè Rovira. “All igual que insistimos en que si un adulto se acerca a un niño y le ofrece un caramelo no hay que cogérselo, o no hay que irse con desconocidos, eso mismo hemos de transmitir en ese otro mundo, el de internet”.

2. Planes institucionales

En la mayoría de países, aún no se cuenta con planes de actuación ni con una legislación consistente con respecto a los delitos en la red. Esto aumenta la necesidad de una prevención y una conciencia social al margen de las normativas, así como de campañas de grandes empresas e instituciones públicas que lleven la información a los ciudadanos. “Las charlas educativas y campañas en grandes medios de comunicación y redes sociales son la clave para que tanto los padres como los niños tengan conocimiento de que esto existe y puede transformarse en un problema aún mayor”, comenta Sali Pérez.

3. Uso personal y comercial

Las redes sociales pueden encerrar una gran cantidad de riesgos; pero también pueden ser la puerta a oportunidades comerciales y laborales en la actualidad. Por ello, también ha de tenerse en cuenta el valor de estas herramientas para el crecimiento personal, el auto-branding y la conexión con empresas y marcas dentro del mercado global. Los padres, por ello, han de servir de guía y acompañar a sus hijos, instruyéndoles en las diferentes perspectivas de este escenario digital.

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