Digital

La locura del internet de las cosas está haciendo que el software ocupe el lugar de las personas

internet de las cosasDesde hace un tiempo podemos resumir la percepción que se tiene dentro del sector sobre el futuro a través de dos vertientes: todo es digital y todo va hacia el móvil Pero lo cierto es que nosotros, las personas, seguimos viviendo en el mundo real. Un mundo en el que desarrollamos nuestras vidas y que no es ni móvil ni digital sino que está habitado por personas y con los avances de las nuevas tecnologías y con la bandera de mejorar las experiencias de los usuarios, en muchas ocasiones se nos olvida que se trata únicamente de eso, de personas.

A lo largo del tiempo, el ser humano ha pasado por varias fases en su relación la tecnología. Desde la visión hace ya bastantes años de que el imparable avance del proceso de industrialización acabaría reemplazando al hombre por máquinas hasta una percepción en la que nos creemos los auténticos dueños de la tecnología.

Ahora, durante la celebración de la última edición del Mobile World Congress hemos asistido a un amplio catálogo en el que el internet de las cosas nos presenta una oferta en la que en un futuro no muy lejano, prácticamente todo lo que nos rodea estará conectado a internet. Y esto plantea de nuevo una cuestión: ¿estamos volviendo al futuro?

Ahora contamos con algunas novedades como es el caso de conocer de forma objetiva el comportamiento del ser humano a través del análisis de sus datos en tiempo real. Es decir, ahora contamos con el Big Data. A este tenemos que sumar una nueva generación de personas que podemos calificar como “Generación Mundial” y que se caracterizan por estar constantemente conectados.

La pregunta que se hacen muchos ahora es ¿cómo estamos respondiendo ante esta avalancha de materia digital? Nos han vendido el internet de las cosas como algo muy necesario que mejorará nuestra calidad de vida hasta niveles como nunca habíamos visto pero, por el momento, gran parte de los avances que estamos viendo en este campo bien podrían denominarse como “el internet de las cosas inútiles”.

Hasta el punto ha llegado nuestra obsesión por conectarlo todo que en algunos casos se ha rozado el límite de lo absurdo como por ejemplo, una aplicación que nos permite programar un tuit de despedida cuando un dispositivo percibe que nuestro corazón va a dejar de funcionar.

Esto nos lleva a una importante reflexión. Tecnología por tecnología es algo vacío ya que es el cambio de valor lo que realmente importa, satisfacer las necesidades reales del ser humano.

El hecho de que los consumidores cada vez estén más dispuestos a proporcionar sus datos dice bastante sobre el valor que les reporta el avance tecnológico pero estos quieren que sean interpretados con inteligencia y que finalmente sirvan para dar respuesta a sus necesidades. Es vital que haya un cambio de valor.

Por lo tanto hay que tener cuidado con el avance tecnológico porque ahora todo parte de lo digital y encuentra el éxito sí consigue llegar al móvil pero no olvide que la línea de fondo es ayudar a sus clientes y consumidores a construir experiencias que les reporten beneficios en su vida y no sólo para el software.

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