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Retos y oportunidades de la inteligencia artificial en DES 2018

"La mayoría de la gente no sabe lo que es la inteligencia artificial, pero todos la usamos a diario", N. Oliver (Vodafone)

La inteligencia artificial se ha presentado como un concepto poco menos que apocalíptico, pero ¿cuál es el lado bueno de esta tecnología?

"La mayoría de la gente no sabe lo que es la inteligencia artificial, pero todos la usamos a diario", N. Oliver (Vodafone)A pesar de todo el debate que generan las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, poca gente tiene un verdadero conocimiento de en qué consiste y qué impacto tiene en nuestra vida.

Aunque la creencia generalizada presenta la IA como una novedad, lleva entre nosotros mucho tiempo y, de hecho, lo utilizamos día a día hasta en el 90% de aplicaciones móviles.

Los medios de comunicación son, en parte, responsables de esta imagen, más bien negativa, de la tecnología. El debate sobre el dominio de las máquinas, líderes empresariales advirtiendo de la peligrosidad de los robots o titulares que presentan un futuro negro del mercado laboral han contribuido a generar este entorno en que reina la alerta.

Pero, sin obviar su cara B, la inteligencia artificial, bien aplicada, ofrece muchas más oportunidades a la humanidad que perjuicios. Mostrar ese lado bueno ha sido el objetivo del debate que Cristina Aranda, CMO y co founder de Intelygenz y mujeres Tech y Nuria Oliver, director of research data science de Vodafone, han mantenido en DES 2018.

Aranda ha querido defender la necesidad de la presencia humana en el mercado laboral. “Creo que los trabajos que implican empatía, conversaciones reales o alguna dimensión espiritual no desaparecerán. Vivimos en medio de una revolución industrial y tenemos que aprender cómo impactará en nuestros negocios y en nuestras vidas porque ya está en todas partes”, señala.

Por su parte, Oliver evidencia el cambio que trae consigo esta cuarta revolución industrial en la que estamos inmersos pero, “es algo que tenemos que aceptar porque es una realidad. La clave es que posiblemente creemos más empleos de los que se destruyan”.

A la hora de enfrentarse a este nuevo escenario, es fundamental adelantarse a las necesidades que, a día de hoy, ya son patentes. “La mentalidad de estudiar algo y dedicarse a ello por el resto de tu vida está obsoleta, debemos adoptar una postura de constante aprendizaje para seguir siendo relevantes en este mundo y seguir contribuyendo. Necesitamos ver la tecnología no como una amenaza sino como una oportunidad”.

Conseguirlo dependerá de educar a la población y no solo a la que se dedica a este campo de conocimiento. “La educación es un tema muy importante. La mayoría de la gente no sabe lo que es la inteligencia artificial, pero todos los usamos a diario”, añade Oliver.

Para cambiar esta narrativa pesimista Aranda apuesta por “pensar en el valor que aportamos a nuestro trabajo. Nos tenemos que centrar en las habilidades como la creatividad que nos definen como humanos”.

Más crítica se muestra Olivar, sobre todo, en lo relacionado al desconocimiento de la tecnología y la falta de habilidades profesionales para avanzar en su desarrollo.

“Hay cientos de miles de empleos vacíos en el campo de la tecnología porque no hay gente preparada para ello. Es muy importante que motivemos e impulsemos el estudio de este conocimiento. Corremos el riesgo de contar con una minoría que cree las herramientas que la mayoría usa. Hay una enorme falta de talento”, comenta.

Así, el papel de las personas en este mundo en el que humanos y máquinas deben acostumbrarse a convivir, sigue siendo importante. De hecho, destaca, “la visión es de cooperación entre los sistemas de AI y los humanos, hay una necesidad de colaboración y no se esta comunicando lo suficiente”.

La regulación es uno de los principales escollos a los que se enfrenta el sector, una visión que comparten ambas ponentes.

“Estamos dando los primeros pasos en este terreno, hay muchos retos que todavía tenemos que afrontar como la ética y la regulación. Debemos buscar un desarrollo justo de la inteligencia artificial porque las decisiones humanas no son objetivas. Si los datos están sesgados el resultado también lo estará”, explica Oliver.

Junto a la legislación, la educación se convierte en objetivo prioritario a la hora de impulsar la adopción masiva de las nuevas tecnologías.

“Necesitamos cambiar de manera profunda nuestro modelo educativo a todos los niveles. Hay que introducir en las escuelas básicos como la programación o la computación, pero al mismo tiempo hay que cultivar aspectos como la creatividad, la empatía o la emoción que no se están cultivando ahora mismo”, afirma Oliver.

En este sentido, la introducción de la enseñanza de tecnología a edades tempranas es una oportunidad, añade Oliver, para estrechar si no eliminar la brecha de género en un sector en el que la cifra de mujeres no alcanza el 20%.

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