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Una VPN es una herramienta que te permite proteger tu conexión mientras navegas por internet

La tendencia creciente del uso de aplicaciones VPN. ¿Cómo impacta en tu marketing?

Antía Sacedón

Escrito por Antía Sacedón

Cada vez más usuarios protegen su conexión a la red con una VPN. ¡Conoce diferentes estrategias que puedes llevar a cabo para adaptar tus campañas!

Cuanta más información tengamos sobre nuestros prospectos, más fácilmente podremos ajustar nuestras campañas para optimizar nuestro porcentaje de conversiones. Esta premisa es tan central en el marketing digital que casi parece que internet en su conjunto está construida en torno a ella. La captación de datos de navegación a través de las cookies y los permisos de las apps móviles son dos buenos ejemplos de esto.

Uno de los datos más relevantes con los que podemos contar para nuestras campañas es, por supuesto, la ubicación de los clientes potenciales. No es lo mismo preparar una oferta para un cliente en una gran ciudad como Madrid o Barcelona, que hacer lo propio para clientes en áreas rurales de Murcia o Cáceres. Y es evidente que la ubicación pasa a tener una relevancia todavía mayor en las campañas internacionales.

Antes era muy sencillo conocer la ubicación de estos prospectos: registramos su IP cuando se conectaban a nuestra web, ¡y ya está! Sin embargo, cada vez más usuarios están protegiendo su conexión a la red con una VPN, que es capaz de cifrar el tráfico y enmascarar la IP desde la que navegan. Del mismo modo que nosotros las aprovechamos para optimizar nuestras campañas en distintas regiones, los usuarios también las usan en su beneficio.

Una tendencia global a limitar la recopilación de datos

Durante el apogeo de Facebook –hace ya unos cuantos años–, existía la sensación de que internet era una especie de buffet libre para recopilar cuantos más datos mejor sobre nuestros prospectos y afinar al máximo cualquier campaña de marketing digital. Los usuarios llegaron al punto de ver anuncios publicitarios en sus móviles sobre artículos que habían mencionado verbalmente solo unas horas antes. Y entonces saltaron todas las alarmas.

Con la EU a la cabeza, la privacidad pasó a un primer plano, y las Big Tech tuvieron que recular en sus ambiciones de monitoreo. Las principales redes sociales incorporaron numerosas salvaguardas para la privacidad de sus usuarios, las páginas web nos dieron la opción de rechazar las cookies, y plataformas como Facebook terminaron por eliminar sus peligrosos sistemas de reconocimiento facial.

Todo esto es excelente para reforzar nuestra privacidad en la red, pero no es lo ideal cuando tratamos de vender productos o servicios online. El marketing digital necesita la mayor información posible sobre los prospectos para maximizar las conversiones, así que, cuando las herramientas de ciberseguridad o el marco legal vigente limitan la obtención de estos datos, toca optar por estrategias de venta más creativas.

El auge de los influencers y la especialización temática

Una de las mejores estrategias alternativas a la simple recopilación de datos online pasa por los contenidos creativos y, sobre todo, los contenidos de ‘nicho’. Aquí es donde los y las influencers desempeñan un rol capital, porque, si son capaces de amasar una audiencia en torno a determinadas industrias e intereses, habrán localizado a nuestros prospectos por nosotros.

Los influencers saben esto, así que se tomarán la libertad de elegir sus nichos en aras de monetizarlos. Algunos ejemplos de referencia en el panorama internacional son Linus Sebastian en el rubro de la electrónica de consumo, Nikkie de Jager en el de los productos de belleza, o Collen Roden en el de los viajes. Contar con una base de datos extensiva de estos influencers pasa a ser entonces un recurso capital para cualquier agencia de marketing.

Sobra explicar cómo funcionan estas campañas. Si queremos promocionar un hotel, hablaremos con Collie. Si nuestro cliente es un fabricante de móviles, hablaremos con Linus. Esto, claro, en el caso de las grandes empresas y los grandes presupuestos. Para presupuestos más pequeños hablaremos con influencers con menos seguidores, pero igualmente especializados en los nichos correctos.

La creación de contenidos y las estrategias SEO

Los y las influencers nos ofrecen soluciones inmediatas y muy efectivas para nuestras campañas, pero, claro: si algo es rápido y bueno, también es caro. Para las estrategias a medio y largo plazo, el SEO se consolida como nuestra mejor opción. En lugar de salir a buscar a nuestros prospectos, la idea pasa por hacer que nos encuentren, y para eso necesitamos crear contenidos que les resulten relevantes dentro del nicho de nuestros clientes.

Cuanto más útil sea un blog, más visitas recibirá, y aquí es donde debemos afinar al máximo la estrategia de funelización para transformar esas visitas en conversiones. Cada clic es una oportunidad de venta, así que debemos asegurarnos de que nuestros contenidos sean relevantes, claros y cohesivos. ¡No queremos atraer a la audiencia equivocada!

La misma estrategia se aplica a las redes sociales. Si nuestro cliente cuenta con el suficiente presupuesto, será hora de construir su presencia en Instagram, TikTok, YouTube y X para no depender tanto de los influencers y de sus elevadas tarifas. El cliente debe tener claro que los resultados no llegan de la noche a la mañana, y que este es el camino a seguir. Si conseguimos convertirlo en una referencia del sector, sus ventas se cerrarán por sí solas.

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