Digital Marketing

Las borracheras, las mejores aliadas del e-commerce

Después de tomar unas copas, los hay que se van a bailar, otros buscan un restaurante y, otros, por qué no, prefieren irse a casa y comprar a través de internet.

Tiffany Whitten, de Ohio, Estados Unidos, es una de estas compradoras con unas cuantas copas de más, y gracias a que tiene su cuenta asociada a su móvil, es muy fácil para ella hacerlo en cualquier momento, y en cualquier estado. Una de sus últimas compras más llamativas fue una funda con forma de gato para su smartphone, por 5 dólares, que llegó a través de Amazon. “Estaba borracha y la compré, y me olvidé, y se veía en el email así que estaba muy entusiasmada”, aseguró Whitten en The New York Times. Otro caso, esta vez más caro, es el de Chris Tansey, un contable de Australia que se puso a comprar en internet después de una noche de fiesta. El resultado fue la compra de un tour por Nueva Zelanda en moto valorado en 10.000 dólares.

No olvidemos que comprar bajo la influencia del alcohol no es nada nuevo, y las compañías han sabido como aprovecharlo. Tiendas especializadas y selectas organizan fiestas con queso y vino en sus establecimientos. Pero ahora, con la popularidad de las tiendas online, las compras inducidas por el alcohol llegan a un público masivo.

Las tiendas online no pueden saber con seguridad si sus consumidores están borrachos o no cuando finalizan una compra. Aunque según Kelkoo, una página de comparación de precios, más de la mitad de los consumidores encuestados en Gran Bretaña había comprado en la red después de beber. Además, hay tiendas que tienen sus sospechas basándose en evidencias y patrones de tráfico en sus páginas.

Como asegura Andy Page, el presidente de Gilt Groupe, después de beber las inhibiciones se ven afectadas y, al llegar a casa, puede resultar en un impulso “sano” por comprar. “En el contexto de las compras, el alcohol mejoraría el humor de la gente y le haría sentir más relajada”, aseguró Nancy Puccinelli, asociada de la Saïd Business School de Oxford. “Si vemos un producto y nos sentimos bien, evaluaremos el producto más positivamente”, añadió.

Pero las compras bajo la influencia del alcohol también pueden traer problemas. El alcohol reduce la capacidad de memoria, lo que significa que, en el momento de la compra, el usuario no tendría la capacidad cognitiva para pensar todo el proceso y tomar las decisiones adecuadas. “Cuando estás descargando cosas no puedes sentir o tocar en ese carrito de mentira, no tienes el sentido de ‘estoy comprando todo esto, estoy comprando demasiado’. Te saca de tu experiencia de gasto real”, añadió Kristin A- Kassaw, profesora de psiquiatría y ciencias del comportamiento en Baylor.

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