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Los robots aún no pueden satisfacer las necesidades de las grandes compañías

robotsLa Navidad debería ser una época de celebración para Amazon pero parece ser que este año va a tener más de un problema. La empresa se enfrenta a conflicto por el trabajo realizado en sus centros de distribución donde en estas fechas la logística de entrega de paquetes se ejecuta con la precisión de una máquina.

Alrededor de 30 técnicos de los equipos de un almacén de la compañía en Delaware se encuentran al borde de la huelga (sería la primera que se produce en EE.UU.). A principios de diciembre un empleado de Amazon en Nueva Jersey sufrió un accidente laboral. Casi en las mismas fechas, en Alemania, más de 1.000 trabajadores de un almacén de la compañía abandonaron sus puestos en protesta por los salarios y las condiciones de trabajo.

Markus Hoffmann-Achenbach, sindicalista alemán afirma que “los trabajadores son tratados más como robots que cómo seres humanos”. Lo cierto es que en el comercio, las mercancías generan dinero cuando están en movimiento y cuestan dinero si están paradas.

Amazon en particular hace grandes promesas sobre lo rápido que puede entregar los pedidos con el objetivo de potenciar sus ganancias. De acuerdo a esta filosofía, el objetivo del trabajo de almacén es conseguir que los seres humanos se comporten como robots.

Con el tiempo compañías como Amazon y Google puede que reemplacen sus plantillas de trabajadores por robots si es que la tecnología lo permite algún día pero, en algunos casos, las máquinas ya han llegado.

El año pasado Amazon gastó 775.000.000 millones de dólares en comprar Kiva Systems, una compañía que construye aviones no tripulados (drones) para transportar sus productos desde los almacenes hasta los estantes de sus tiendas. Desde entonces, el gigante de internet se ha mantenido en silencio sobre el uso de estos aviones no tripulados. Un reciente informe ha revelado que la compañía ha puesto en marcha 1.400 de estos drones Kiva en tres de sus centros.

A parte de un cerebro puramente matemático que les permite maximizar todos sus esfuerzos, los robots tienen otras ventajas sobre los trabajadores humanos. Los robots no se cansan y no retrasan. Los drones de Kiva incluso son capaces de ponerse a cargar ellos mismos cuando sus baterías se agotan. Además, desde el punto de vista de la compañía, no dan lugar a revelaciones de investigación sobre las condiciones de trabajo y ellos no tratan de organizarse.

Pero parece que aún falta mucho para que Amazon y otras compañías puedan sustituir sus plantillas por robots. Los drones desplegados por Amazon representan una mínima fracción de la cantidad de trabajadores que Amazon necesita, por ejemplo, en periodos vacacionales para satisfacer las demandas de sus clientes.

Ajay Agarwal, director gerente de Bain Capital Ventures (lideró la inversión de su empresa en los sistemas de Kiva) explica que la robótica aún no ha sido capaz de reproducir algunas habilidades humanas que superan a las de cualquier máquina. "En el campo de la robótica, uno de los problemas más difíciles y todavía sin resolver es ¿cómo se crea un brazo robótico que puede coger de forma inteligente una caja de papel higiénico y una pluma y un pequeño botón?" explica. "Uno piensa en lo que podemos hacer con nuestras manos humanas. Esto implica una combinación de reconocimiento visual, alguna combinación de comprensión de peso y tamaño y movimientos muy complejos de los dedos” añade.

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