Digital

¿Hay que ser de carne y hueso para ser persona?

Las máquinas, sin carne (ni hueso), pero ¿tan humanas como las personas?

máquinas¿Nos estamos quedando huérfanos de valores en una era en la que las frías (e inhumanas) máquinas llevan la batuta? Esta pregunta, cargada de profundidad, fue la prendió ayer la mecha del debate en una conversación a dos bandas protagonizada en el marco de DLD por el psicólogo experimental y profesor de la Universidad de Harvard Steven Pinker y el profesor de filosofía de la Universidad de Múnich Julian Nida-Rümelin.

En Enlightenment Now, el próximo libro de Pinker, el profesor pone bajo la lupa los valores y los logros asociados al progresismo: la razón, la ciencia, el humanismo y el progreso. ¿El problema? Que tan valiosos valores y logros se han visto sumamente amenazados en el transcurso de los últimos años.

“Hemos asistido al auge del populismo, la religión, el nacionalismo, la ideología reaccionaria y el deseo de regresar a la edad dorada”, apuntó Pinker.

El progreso, recalcó Pinker, no es una ley de la naturaleza sino un regalo de la ciencia y del humanismo. Los valores nacidos del vientre del progresismo han sido cuestionados por la derecha política pero también por la izquierda académica, aseguró el profesor. “Los intelectuales odian la creencia naif en el progreso, especialmente aquellos que se jactan de ser más progresistas”, apostilló.

Por su parte, Julian Nida-Rümelin, que ha publicado recientemente un estudio sobre la robo-ética y un libro que fija la mirada en el humanismo digital, no puede evitar preguntarse si deberíamos quizá recalibrar el significado de humanismo a la luz de la nueva y omnipresente inteligencia artificial.

En opinión de Nida-Rümelin, aplicar los derechos y los valores humanos a la inteligencia artificial sería un error absolutamente mayúsculo. Al fin y al cabo, aseveró, la inteligencia artificial es una mera simulación de la inteligencia real.

No tiene, en cambio, una opinión tan clara y categórica al respecto su colega Pinker. “Hay mucha incertidumbre en torno a si es necesario realmente ser de carne y hueso para tener consciencia, intereses, y por ende, derechos”, afirmó. Descartar que las máquinas puedan tener consciencia, ¿no sería de alguna manera incurrir en el chovinismo (en lo que atañe a la carne)?, se preguntó Pinker.

Aun así, el profesor reconoció que la inteligencia artificial, tal y como está actualmente, está muy lejos de duplicar o emular siquiera a la inteligencia humana. Habrá, por lo tanto, tiempo para reflexionar sobre la consciencia de las máquinas, concluyó.

Te recomendamos
En otras webs

FOA2018

A3Media

Rakuten

Telepizza

Compartir