La inteligencia artificial (IA) no goza actualmente de muy buena prensa. Su trepidante desarrollo (que muchos abogan por ralentizar) ha prendido la mecha de miedos atávicos que antes habitaban única y exclusivamente en el terreno de la ciencia ficción y ahora amenazan con colarse el mundo real. En un un momento en el que muchos temen que la IA puede abocar a la humanidad a la extinción Meta ha decidido abrazar lo «kawaii» para tratar de desbaratar el temor que inspira esta tecnología en tantas personas.
La empresa liderada por Mark Zuckerberg ha anunciado el lanzamiento de un adorable dispositivo bautizado con el nombre de Muse Charm en cuyas entrañas habita Muse, el nuevo agente de IA de Meta. El «gadget», que tiene aproximadamente el tamaño de un llavero y viene equipado con pantalla, cámara, micrófonos, altavoces y conectividad 5G, es una suerte de Tamagotchi de nueva generación donde Muse toma la forma de una encantadora mascota peluda de color beis.
Aunque la mascota que acapara todos los focos en el nuevo dispositivo de Meta se llama oficialmente Muse, el usuario es libre de bautizarla como desee (Adam Mosseri, el máximo responsable de Instagram ha nombrado, por ejemplo, a la suya «Max»).
Muse Charm permea a la IA de una imagen mucho menos amenazadora
«Hemos condensado toda la experiencia asociada a Muse, incluyendo la tecnología de voz en tiempo y los avatares, en algo que cabe en un llavero y con el que puedes entablar conversación cuando así lo desees«, explica Mark Zuckerberg, CEO de Meta.
En lugar de visualizar su nuevo agente de IA como una forma abstracta de naturaleza no antromórfica (Siri) o como un simple cursor de texto (ChatGPT), Meta ha preferido que la imagen su nuevo agente de IA sea un monstruo de estética deliberadamente «kawaii» que parece concebido específicamente para ablandar el corazón de los usuarios potenciales (y extirpar en ellos todo atisbo de miedo).
Muse puede leer emails, redactar documentos, hacer reservas y llevar a cabo compras (salvo en Amazon, que ha decidido bloquear al nuevo agente de IA de Meta). El carácter profundamente polifacético de Muse implica darle acceso a una vasta miríada de cuentas, algo que entraña necesariamente un ejercicio de confianza por parte del usuario (y parece definitivamente más fácil confiar en un monstruo tan adorable como achuchable).
Si Muse y Muse Charm mutan eventualmente en un sensacional éxito para Meta, se demostraría el arrollador poder de lo «kawaii» para atajar el miedo a la IA y a sus potenciales desmanes.
Diferentes investigaciones demuestran, no en vano, que la estética «kawaii» no sólo para los pies a eventuales temores, sino que despierta también en último término en el usuario un instinto de protección (que se antoja el antídoto perfecto contra las teorías apocalípticas que sobrevuelan actualmente sobre la IA).
¿Logrará Muse Charm atajar el miedo a la IA?
Aun cuando el usuario puede acceder perfectamente a Muse y a sus múltiples funcionalidades a través de su teléfono móvil, Muse Charm va un paso más allá y le brinda acceso directo al agente de IA de Meta sin necesidad de desbloquear el smartphone o abrir una aplicación. Se trata de un concepto que podría terminar resonando entre aquellas personas que desean reducir el tiempo de exposición a las pantallas (y son asimismo «early adopters» de la IA).
Meta no ha puesto aún precio a Muse Charm, cuya fabricación está ultimándose en estos momentos y saldrá previsiblemente del cascarón a tiempo para las Navidades (cuando el «gadget» podría convertirse en el regalo de moda).
Los títulos de Meta se han disparado en bolsa tras el lanzamiento de Muse, pero no está claro si Muse Charm mutará realmente en un éxito de ventas y trascenderá el mercado nicho en el que está a priori anclado para convertirse en un procucto de masas.
En un momento en las grandes empresas tecnológicas se están esforzando en imbricar sus soluciones de IA en productos de hardware (altavoces y gafas inteligentes principalmente) Meta ha decidido transitar por un sendero ligeramente diferente al de sus rivales que podría revelarse más eficaz a la hora de conectar con la audiencia, pues apela no sólo a lo «kawaii» sino también a la nostalgia (por la innegable similitud de Muse Charm con el Tamagotchi).
Meta ya había abrazado previamente el hardware con IA de la meta de los controvertidas gafas inteligentes Ray-Ban Meta. Sin embargo, el hecho de las tales gafas (pertrechadas de cámara) fueran utilizadas por algunos usuarios para filmar sin su consentimiento a otras personas, terminaron colocando a Meta en el disparadero. De la mano de Muse Charm y también de una nueva versión de las gafas Ray-Ban Meta sin cámara Meta pretende que el hardware con IA en sus entrañas resulte no sólo menos inquietante, sino también mucho más inofensivo (y casi adorable).





