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Por qué en el Mundial de Catar los balones se enchufan a la corriente eléctrica antes de saltar al césped

Digital MarketingImagen del balón Al Rihla de adidas

Los balones del Mundial de Catar necesitan cargarse como los smartphones

Por qué en el Mundial de Catar los balones se enchufan a la corriente eléctrica antes de saltar al césped

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

El balón oficial del Mundial de Catar cobija en su interior un sensor que transmite su posición espacial al sistema de "tracking" Kinexon hasta 500 veces por segundo.

Ha sido y está siendo noticia por los escándalos que aletean pertinazmente en torno a sus organizadores, pero el Mundial de Catar alberga en sus entrañas un pequeño detalle (quizás inadvertido) que hará probablemente las delicias de los más «techies». Y es que los balones de fútbol que ruedan por los estadios del Campeonato Mundial de Fútbol son sofisticados «gadgets» tecnológicos y, como tales, son inevitablemente deudores de la electricidad, por lo que necesitan ser enchufados a la corriente eléctrica antes de saltar al césped.

El balón oficial del Mundial de Fútbol, bautizado por adidas con el nombre de Al Rihla, cobija en su interior un sensor que transmite su posición espacial al sistema de “tracking” Kinexon hasta 500 veces por segundo

Mediante el sensor instalado el balón y las cámaras de última generación y los radares se utilizan actualmente en el Mundial de Catar, es posible detectar de manera extraordinariamente precisa eventuales fueras de juego (esos que tanto sacan de sus casillas a los futbolistas cuando hay goles anulados involucrados).

Los balones del Mundial de Catar necesitan cargarse como los smartphones

El sensor emplazado en el interior del balón Al Rihla tiene un peso de apenas 14 gramos y para dar cuenta de sus fenomenales prodigios necesita por supuesto electricidad. Así ha quedado patente en una extraña foto del Mundial de Catar que se ha hecho viral en Twitter. En la instantánea de marras aparece un ejército de balones enchufados a la corriente eléctrica valiéndose de una regleta equipada con múltiples enchufes.

La minibatería alojada en las entrañas del balón tiene una duración de seis horas (más que suficientes para aguantar durante un partido de 90 minutos más prórroga y tanda de penaltis).

El balón Al Rihla de adidas es tan inteligente que si durante el partido el balón se pierde en la grada y es necesario sacar una nueva pelota, el sistema Kinexon reacciona de manera automática, detecta qué balón está dentro del terreno de juego y cambia el sistema de rastreo para seguir la pista al esférico correcto.

 

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