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Papel higiénico y pedos: los 6 NFT más estrafalarios nacidos al calor del

Digital MarketingLa industria de los NFT es a veces de lo más delirante

Los NFT más extravagantes jamás subastados

Papel higiénico y pedos: los 6 NFT más estrafalarios nacidos al calor del "hype" del momento

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

Los NFT bregan con no pocas críticas. Y a ojos de algunos resultan excesivamente caros e incluso poco respetuosos con el medio ambiente.

Si bien algunos contemplan los tokens no fungibles (NFT) como avance de primerísimo orden para la economía digital, a otros muchos les cuesta conectar con un «hype» cuyas dimensiones absolutamente colosales parecen a bote pronto difíciles de justificar.

Sea como fuere, lo cierto es que en «marketplaces» como OpenSea or Rarible se comercializan NFT que alcanzan a menudo cifras absolutamente estratosféricas. Al estar vinculados al blockchain, la propiedad de los NFT puede certificarse de manera inequívoca incluso en un universo, el digital, donde los clones parecen pasearse impunemente.

Sin embargo, los NFT no son tampoco ajenos a las críticas. Y a ojos de algunos, resultan excesivamente caros e incluso poco respetuosos con el medio ambiente. De acuerdo con Cryptoart.wft, las emisiones emanadas de un NFT son el equivalente a un vuelo de dos horas.

A continuación, de la mano de T3N, repasamos algunos de los NFT más extravagantes (cuyas emisiones nos habríamos podido quizás ahorrar perfectamente):

1. Palo para perros

Este NFT especialmente pensado para los fans de los perros va acompañado de versión analógica de 14,5 centímetros de largo y madera de roble.

Aunque no parece a bote pronto gran cosa, la subasta para echar el guante a este aparentemente mundano palo para perros parte de los 1.200 dólares.

Detrás de este token no fungible tan disparatado están una pareja afincada en Nueva York y su perro Remi (que probablemente no esté demasiado familiarizado con la versión digital del objeto en cuestión).

2. Brazo de tenista

La tenista Oleksandra Oliynykova se ha comprometido ofrecer su brazo derecho como espacio publicitario de por vida a aquel que compre el NFT asociado.

Con los ingresos derivados de la venta de tan singular token no fungible, la tenista pretende financiar su carrera deportiva. Además, será la primera vez que una deportista sea esponsorizada mediante un NFT (y eso bien se merece pasar a los anales de la historia).

El espacio entre el codo y hombro del brazo de la tenista (que es el que Oliynykova vende al mejor postor) reportó a la deportista más de 5.000 euros después de solos unos días en OpenSea.

3. Código fuente de internet de Tim Berners-Lee

Tim Berners-Lee es considerado como el padre de internet y en junio de 2021 vendió como NFT el código fuente original para el primer navegador de internet (datado del año 1989).

Subastado en Sotheb’’s y adquirido por un desconocido, el NFT incluye casi en 10.000 líneas de código, las webs originales explicando el concepto de internet, una visualización del código, una carta de Berners-Lee y un póster del código de marras.

Berners-Lee, que recibió no pocas críticas por poner a la venta el NFT, donó, eso sí, los 5,4 millones de dólares que obtuvo con su comercialización.

4. Papel higiénico

En la primavera de 2021 Charmin creó una versión digital del papel higiénico analógico que llevaba comercializando durante casi un siglo.

Con su «Non Fungible Toilet Paper» aspira a procurar confort a sus clientes, tanto si están acomodados en el retrate como si toman parte en la pujante criptoeconomía.

Quienes compren un rollo de papel higiénico digital de Charmin serán agasajados también con una versión analógica de la que podrán disfrutar en el retrete.

Se trata de una iniciativa de lo más extravagante, si bien Charmin aseguró que donaría íntegramente los ingresos cosechados con sus NFT a la ONG Direct Relief.

5. Piedras virtuales

Muchas colecciones de NFT nacidas al calor del «hype» de los tokens no fungibles han sido objeto de aceradísimas críticas. Particularmente virulentas han sido las críticas dirigidas contra el proyecto Etherrock que, nacido en 2017 e integrado por 100 «cliparts» de piedras, ha alcanzado en ocasiones ventas valoradas en varios millones de dólares.

La web del proyecto recalca que las piedras que se abren parte en la Etherock no son particularmente artísticas ni útiles. Y se venden y se compran únicamente para procurar al propietario el orgullo de ser dueño de algo extraordinariamente limitado.

6. Pedos envasados

La estrella de «realities» Stephanie Matto ha tenido la ocurrencia de comercializar sus flatulencias (convenientemente envasadas en tarros) como tokens no fungibles.

Inicialmente Matto vendió sus pedos única y exclusivamente en su versión analógica. Pero tras constatar que su cuerpo se resistía a los efectos de la dieta especialmente seguida para dar rienda suelta a su fétido negocio, la concursante de «realities» decidió cobijarse bajo la sombra de los NFT.

Matto comenzó a vender 5.000 imágenes de pedos envasados en tarros por 0,05 Ether (alrededor de 133 euros).

Algunos de los hediondos NFT de Matto pueden ser redimidos por objetos analógicos (ropa interior usada o pedos envasados).

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