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Por qué las Google Glass y el iWatch de Apple podrían hacer parecer "tontos" a los smartphones

Por qué las Google Glass y el iWatch de Apple podrían hacer parecer "tontos" a los smartphonesLa tecnología móvil está insuflando nueva vida en dispositivos que una vez pensamos que eran aburridos. Es el caso de los relojes. Hace sólo un año, muchos pensaban que los relojes eran poco más que accesorios de moda. Al fin y al cabo, ¿para qué comprar un reloj si podemos mirar la hora desde nuestros smartphones? Sin embargo, doce meses después, los relojes no parecen ya tan aburridos.

Si hacemos caso de los rumores, Apple tiene a un equipo integrado por 100 personas trabajando en reloj inteligente equipado con sistema operativo iOS que podría salir a la venta este mismo año. Así los publicaban hace poco Bloomberg y The Verge.

Además de ese reloj inteligente que Apple tiene supuestamente guardado en la manga, ya bautizado por algunos como iWatch, en los próximos meses veremos recalar en el mercado a otro adalid de la denominada “tecnología ponible”: las esperadas gafas Google Glass.

Ante la irrupción de dispositivos tan innovadores y “rompedores”, cabe hacerse una pregunta: ¿qué será entonces de los ahora omnipresentes smartphones?

En Estados Unidos, Europa y Asia, regiones saturadas desde hace ya tiempo con dispositivos inteligentes de todo pelaje, los consumidores podrían decidir dentro de poco que sus smartphones han dejado de ser inteligentes para arrojarse a los brazos de dispositivos mucho más “ponibles” y funcionales como el iWatch y las gafas de Apple.

Si el iWatch y las gafas de Google terminan incorporando en el futuro auriculares, micrófonos y tarjetas SIM, ¿qué necesidad tendríamos en realidad de utilizar teléfonos inteligentes? Los usuarios seguirán necesitando pantallas con un mínimo de calidad para ver contenidos, responderán algunos. Pero, ¿y si los smartphones se sustituyeran por “pantallas tontas” que pudieran ser conectadas, vía wifi o via bluetooth, a la más potente “tecnología ponible”?

Otra opción es que, ante la irrupción de dispositivos como el iWatch y las gafas de Google, los smartphones subsistieran como “hubs” sin cables con tarjeta SIM y sistema operativo, pero convertidos también en dispositivos mucho más baratos y con los que el usuario apenas interactuaría. El usuario podría abandonar su smartphone en su bolso y no tener que preocuparse de si lo escucha o no, porque detectaría las llamadas a través de su iWatch, por ejemplo.

“Este eventual escenario eliminaría la necesidad de comprobar constantemente el teléfono para ver si hemos recibido un mensaje o una llamada”, explica Vinita Jakhanwal, responsable de pantallas móviles de IHS iSupply, en declaraciones a Forbes.

Un ejemplo de que escenario podría convertirse en realidad es Peeble, un reloj inteligente con tecnología e-paper pionero en la que parece ser la nueva ola tecnológica de moda: la de los smartwatches. Peeble se puede conectar vía bluetooth a otros dispositivos y cuenta con un sistema operativo similar al de un smartphone para desplegar notificaciones.

Jakhanwal asegura que dispositivos como las gafas Google Glass no necesitarán probablemente segundas pantallas, pues son ya capaces de proyectar por sí mismos pantallas bastante grandes. De todos modos, Jakhanwal se muestra algo escéptica sobre la recepción de las Google Glass por parte del consumidor, sobre todo teniendo en cuenta los múltiples obstáculos con que se han topado hasta ahora los televisores 3D y la renuncia del consumidor a colocarse cualquier cosa sobre los ojos.

Si los nuevos dispositivos “ponibles” terminan echando raíces en el mercado, ¿podrían las “pantallas tontas” sustituir de verdad a los smartphones? “Lo que no está muy claro en este momento es cómo va a ser la interfaz de usuario de este tipo de dispositivos. Google Glass trabaja con la voz, pero queda todavía mucho trabajo por hacer para que este tipo de interfaces sean realmente fáciles de usar y funcionen de manera fluida”, advierte Jakhanwal. “Podrían ser interfaces basadas en los gestos y no tanto en el tacto”, profetiza.

De todos modos, y a la espera de ver en acción a dispositivos como el iWatch de Apple y las gafas de Google, quedan todavía muchos años para que la nueva “tecnología ponible” termine realmente relegando a un segundo plano a los smartphones. El mercado de la telefonía móvil es simplemente demasiado grande para que esto ocurra. Sólo en 2012 se vendieron en todo el mundo 1.200 teléfonos móviles, de los que 800 millones fueron smartphones. “El mercado de los smartphones no desaparecerá de la noche a la mañana”, recalca Jakhanwal.

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