Digital

Publicidad, tenemos un problema: hasta el 90% del tráfico online podría venir de bots

Publicidad, tenemos un problema: hasta el 90% del tráfico online podría venir de botsLa publicidad digital lidia en la actualidad con problemas tan preocupantes como atroces. Y uno de los más graves tiene que ver sin lugar a dudas con el fraude. No en vano, el anunciante que tiene a bien invertir en esta fórmula publicitaria no sabe muy a menudo dónde son visibles sus anuncios. Y no sólo eso, no sabe ni siquiera con exactitud si su publicidad llega a ojos de personas de carne y hueso o de bots (convenientemente camuflados de humanos).

El fraude, aunque últimamente no cope quizás tantísimos titulares como lo hacía antaño, continúa siendo un problema de primerísima magnitud para la publicidad digital. No en vano, “hoy por hoy hasta el 90% del tráfico online de una campaña podría echar raíces en los bots”, advierte William Scheckel, CMO de la empresa especializada en ciberseguridad Oxford BioChronometrics, en una entrevista concedida recientemente a Horizont.

A juicio de Scheckel, el denominado “ad fraud” es actualmente un problema global. “A quienes buscan plataformas publicitarias para sus actividades fraudulentas no les interesa de dónde proceden los anunciantes ni tampoco en qué país está registrada una web concreta. El principio por el que se rigen es el mismo que el del spam y los virus informáticos. Y no conocen, por lo tanto, fronteras geográficas”, argumenta Scheckel.

“Manejando cifras hasta cierto punto conservadoras creemos que el ‘ad fraud’ genera en la actualidad hasta 50.000 millones de dólares al año. Y esta cantidad podría multiplicarse por tres hasta alcanzar los 150.000 millones de dólares en el transcurso de los próximos años”, afirma el CEO de Oxford BioChronometrics.

Pero, ¿cómo consiguen quienes practican el fraude embolsarse semejantes cantidades de dinero? Adiestrando adecuadamente a los bots, quienes practican el “ad fraud” pueden generar tráfico sorprendentemente similar al originado por los humanos. Y cuando sus “triquiñuelas” funcionan (que lamentablemente funcionan), pueden ingresar en sus arcas varios millones de dólares al día, explica Scheckel. “La mayor parte de actividades fraudulentas no son detectadas como tales porque los programas habituales de protección son vilmente engañados”, asevera.

Para desenmascarar a los bots que tan a sus anchas pululan por el actual panorama publicitario online, Oxford BioChronometrics, la empresa de Scheckel, se toma la molestia de examinarlos minuciosamente, a ellos y a sus comportamientos, utilizando para ello centenares de criterios diferentes. “Y el análisis tiene lugar en todo momento en tiempo real”, subraya Scheckel.

Detrás de los bots puede esconderse, por otra parte, casi cualquiera, desde “publishers” maliciosos, a rivales malintencionados, pasando por proveedores de tráfico falso y también criminales comunes que quieren ganar dinero rápidamente. De todos modos, afirma Scheckel, “estoy convencido de que las fuerzas del bien pueden de verdad ganar la partida, siempre, eso sí, que los anunciantes se tomen en serio el ‘ad fraud’ y lo combatan con las armas apropiadas”.

Te recomendamos

Energy Sistem

School

Podcast

BTMB18

Compartir