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La inteligencia artificial no ese ente malvado que algunos creen

¿Quitarán el trabajo las máquinas a los humanos? ¡Ojalá! (por el bien de la humanidad)

inteligencia artificial¿Qué sucedería si una sabionda inteligencia artificial tuviera la osadía de despojarnos de nuestro trabajo? Esta pregunta, de índole inevitablemente peliaguda, ronda de manera permanente la cabeza, efervescente de ideas, del hacker e inventor Pablos Holman. Y tras dar muchas vueltas a esta cuestión, Holman ha llegado a la conclusión de que la gente estaría realmente encantada de permitir que las máquinas le “robaran” sus puestos de trabajo, señaló ayer en el marco de la conferencia digital DLD.

Mucha gente se quedaría probablemente desempleada, pero eso no sería necesariamente malo. Desposeídos de sus puestos de trabajo, los humanos podrían finalmente hacer aquello que están destinados a hacer los seres humanos: cuidarse los unos de los otros. A juicio de Holman, la inteligencia artificial dista mucho de ser una lóbrega distopía y es realmente una oportunidad para llevar a un nuevo nivel el concepto de libertad.

El problema, dice Holman, es que mucha gente no sabe realmente qué es la inteligencia artificial y por eso recela de esta tecnología emergente (a la que algunos endosan la etiqueta de destructora de la humanidad).

Por su parte, Amy Wilkinson, fundadora de la startup Ingenuity, cree que la inteligencia artificial es una herramienta para mejorar el futuro del trabajo (no para destruirlo). Estamos en realidad ante un fantástico aliado para aprender y conseguir cosas más rápido de lo que estamos acostumbrados, indicó ayer Wilkinson en la conferencia DLD.

En opinión de Tomasz Smacznys, chief information officer de ERGO Group, muchas empresas están recibiendo con los brazos abiertos a la inteligencia artificial. Sin embargo, de nada sirve cantar mil y una alabanzas a esta tecnología si las compañías continúan aferradas como a un clavo ardiendo a sus viejas estructuras.

Wilkinson muestra un parecer muy similar al de Smacznys: “En lo que concierne a los directivos creo que la mayoría de ellos ha dejado de hacerse preguntas. Pero pensar que eres un experto en algo es en realidad tu talón de Aquiles. Un emprendedor no debe dejar jamás de hacerse preguntas”.

“Para ser líderes en la nueva era de la inteligencia artificial las compañías necesitan empoderar a sus empleados y animarles a ser más curiosos, deben colgarse del brazo del cambio y sobre todo y ante todo hacerse preguntas”, apuntó, por su parte, Jennifer Schenker, fundadora de la revista tecnológica The Innovator.

Es de suma importancia que las empresas permitan que los talentos que hay agazapados en sus estructuras empresariales experimenten, fracasen y aprendan. “Los emprendedores no siguen la ecuación. Aplican el método del ensayo y del error y se esfuerzan en hallar la siguiente ecuación, the next big thing”, recalcó. Si las compañías hacen uso de los datos que hay actualmente en su poder y dan a los emprendedores la oportunidad de utilizarlos, serán estos últimos los que lideren sus empresas en el futuro, apostilló.

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