Digital Marketing

La agencia de medios realizará una labor de

Reuters colaborará con Facebook para verificar y eliminar deepfakes y contenidos fraudulentos de su plataforma

De este modo, ambas plataformas unirán fuerzas para luchar contra la desinformación, habilitando equipos de verificación en puntos estratégicos como Washington D.C. o Ciudad de México

deepfakes contenidos

Desde hace ya mucho tiempo estamos familiarizados con la labor de la agencia Reuters como medio difusor de vídeos y fotografías tomadas por testigos y protagonistas de los principales sucesos sobre los que informan. No obstante, el aspecto más importante de su trabajo muchas veces pasa inadvertido, y tiene que ver con su papel como filtro exhaustivo de verificación de esos contenidos mediáticos que distribuye. Por eso, no es de extrañar que Facebook se haya planteado recurrir a este medio para que eche una mano experta contra la desinformación reinante en la red social. En consecuencia, hoy mismo ha comenzado a funcionar la nueva unidad de “factchecking” de Reuters, anunciando que será uno de los asociados en la lucha por desacreditar las mentiras difundidas en la red social.

Se tratará de un equipo conformado por cuatro profesionales venidos de Reuters que irán revisando todos los contenidos audiovisuales generados por los usuarios, así como otros contenidos y noticias publicados tanto en inglés como en español solicitado por Facebook o la propia Reuters. Tras tomar en consideración las publicaciones analizadas, los fraudes encontrados serán expuestos en el blog de “factchecking” habilitado por Reuters, explicando cuál es el fraude fundamental y por qué es considerado falso, parcialmente falso, o incluso verdadero. A raíz de esto, Facebook empleará estas conclusiones para etiquetar los posts concretos como desinformativos, y para degradarlos en el feed de noticias de forma que no se propaguen.

Sobre este nuevo acuerdo de colaboración con Facebook, Jessica April, Global Partnerships Director de Reuters, comentó que “no puedo hacer declaraciones al respecto de los términos económicos de este acuerdo, pero sí puedo confirmar que pagarán por este servicio”. De este modo, Reuters se unirá a una larga lista de colaboradores en “factchecking” que ya incluye sólo en Estados Unidos a The Associated Press, PolitiFact, Factcheck.org, y otros cuántos. Por su parte, Facebook ofrecerá este servicio a más de 60 países, aunque con un solo colaborador local de forma habitual.

deepfake facebook

Reuters contará con dos empleados dedicados en exclusiva a este cometido en Washington D.C., y otros dos en Ciudad de México, dentro de los más de 25.000 trabajadores con los que cuenta la empresa. Sin embargo, tal y como indicó Hazel Baker, Global Head of UGC Newsgathering, su intención es que estos equipos vayan creciendo con el tiempo, de cara a colaborar con Facebook a lo largo de la campaña electoral estadounidense de 2020, e incluso más allá. Eso sí, los “fact-checkers” trabajarán siempre de forma independiente y separada del equipo principal de verificación de medios.

Reuters Fact Check evaluará, por tanto, contenido relacionado con cualquier ámbito dentro del espectro del formato de la desinformación. “Hemos diseñado una balanza. En un extremo tenemos contenidos que no han sido manipulados, pero han perdido su contexto, como vídeos viejos o reciclados. A continuación, tenemos fotos y videos editados de manera simplista que pueden ralentizarse, acelerarse, empalmarse o filtrarse, que dejan paso a los medios escenificados que han sido representados o falsificados, como un clip de audio grabado y atribuido maliciosamente a un político. Lo siguiente son imágenes generadas por computadora que pueden inventar contenido o publicitar cosas falsas en un video real, y finalmente están los vídeos sintéticos o deepfakes" explicó Baker.

A su vez, Baker reconoció de forma crítica la lentitud con la que Facebook se ponía en contacto con los “fact-checkers” a la hora de transmitirles estos contenidos inapropiados. Si bien Facebook afirma que puede reducir la propagación de este contenido en un 80% utilizando la degradación dentro de la “timeline” una vez que el contenido se considera falso, eso no tiene en cuenta todas las visitas que recibe antes de ser enviado, por lo que los verificadores de datos tienen que procurar paliar ese efecto negativo que ya ha ido surtiendo. "Una ventaja que tenemos en Reuters es que comprendemos la importancia de actuar con velocidad", insiste Baker. De ahí que el equipo de Reuters analice todo el contenido que ellos consideren, no sólo el enviado por Facebook.

Desafortunadamente, un aspecto que no abordarán es la crítica generalizada sobre la política de Facebook de negarse a verificar los anuncios políticos, incluso si combinan información errónea sensacionalista y difamatoria junto con llamamientos para donar a una campaña. "No haremos ningún comentario sobre esa política de Facebook. Eso al final depende de ellos", confirma Baker. “Ya hemos hablado con Facebook para prohibir los anuncios políticos, verificarlos o al menos los de los candidatos presidenciales, limitar el microtargeting y permitir solamente anuncios de campaña que usen formatos estandarizados sin espacio para hacer reclamos potencialmente engañosos” puntualizó.

El problema de la desinformación se avecina a medida que ingresamos a las primarias antes de las elecciones estadounidenses de 2020. En lugar de estar motivados económicamente, cualquiera, desde trolls individuales hasta campañas sospechosas o agentes de inteligencia extranjeros, puede encontrar incentivos políticos para burlarse de la democracia. Idealmente, una organización con la experiencia y la legitimidad de Reuters tendría la financiación para poner a más de cuatro empleados a trabajar protegiendo a cientos de millones de usuarios de Facebook.

Sin embargo, Facebook está haciendo ya un esfuerzo para compensar años de negligencia en torno a la seguridad. Los grandes gastos en moderadores de contenido, ingenieros de seguridad y mejoras en las políticas deprimieron su crecimiento de ingresos netos del 61% interanual a fines de 2018 a solo el 7% a partir del último trimestre. Ese es un compromiso cuantificado de mejora. No obstante, parece claro que los problemas persisten. Por lo tanto, pagar a Reuters por su ayuda es una nueva forma de avanzar en la dirección adecuada por parte de Facebook contra la información falsa, aunque llegue unos años tarde.

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