Digital Marketing

Cómo el manejo de datos de los usuarios convive con el nuevo RGPD

RGPD y su importancia en el marketing

Con el nuevo Reglamento General de Protección de Datos, es necesario tener en cuenta determinados conceptos con respecto a la información de los usuarios.

El usuario de internet no quiere esa constante invasión de publicidad en su ordenador. Por ello hace tiempo que se hizo con filtros que eliminaban sistemáticamente todo ese correo basura o spam que le llegaba a la bandeja de entrada en su dirección de mail, por lo que este sistema de publicidad y promoción, sin contar con el permiso de los usuarios, es fútil e innecesario.

El esfuerzo de una compañía de marketing que haya sido contratada por una organización se debe encaminar a la aceptación por parte del cliente de su publicidad, por lo tanto, debe ofrecer contenidos de calidad, información útil y / o entretenida que aporte valor al usuario y potencial cliente.

Esta fórmula para entrar de buen grado en la vida de las personas, sin que el mensaje sea considerado spam, se denomina premission marketing y, en concreto, la estrategia del opt-in aplicada al email marketing es hacia donde van o deben ir dirigidos los trabajos de promoción y publicidad en estos momentos.

En definitiva, el permission marketing es un sistema de promoción y publicidad que permite al usuario y potencial cliente elegir de forma libre y voluntaria aquello de lo que quiere ser informado sin sentirse invadido, lo que obliga a las empresas a cuidar y prestar más atención al mensaje, hacerlo más personalizado, pero también a conseguir un impacto mayor. Si el mensaje ofrece lo que el usuario desea, prácticamente tendrá un cliente asegurado.

Dejar de recibir información

Puede ser que como usuario hayamos aceptado en un momento determinado recibir información de tal o cual empresa, porque lo considerábamos oportuno según unos intereses predeterminados, ya sea porque queríamos hacernos con uno de sus productos o queríamos conocer más sobre el servicio que proponían.

Pero pasado el tiempo, cuando el trabajo fue realizado o el producto consumido y no lo necesitamos o se nos acabó el interés por esa marca determinada, y seguimos recibiendo sus correos de forma autorizada, necesitamos un método para cerrar esta vía de acceso, pues forma parte de ese tipo de correo que ya no es útil.

Afortunadamente, existe una forma de darse de baja (unsubscribe en inglés) de las listas que las empresas poseen sobre usuarios que ya no quieren seguir manteniendo este tipo de relaciones con ellas. Deben ser ellas mismas las que ofrezcan esta posibilidad con alguno de los métodos opt-out para dejar de recibir los productos o servicios que una vez fueron solicitados de forma voluntaria.

El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que protege a las personas físicas en relación al tratamiento que se da a sus datos personales y a la libre circulación de estos, de 2016, superó y dejó obsoleta la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter personal (LOPD) de 1999, que fue sustituida por la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, el 6 de diciembre del pasado año 2018, y que sí está en línea con el RGPD.

Según este nuevo reglamento, el usuario debe dar el consentimiento inequívoco para que se puedan usar sus datos personales. Si eres ciudadano europeo, incluso estarán obligados a informar de qué datos están siendo utilizados, cómo los están tratando, con qué fines y quién es la persona o entidad responsable de ellos.

Este reglamento reconoce a su vez derechos como "al olvido" y a la portabilidad. En lo que se refiere al primero, significa que los ciudadanos pueden solicitar y conseguir que los datos personales que tenga la empresa sean eliminados por completo cuando ya no sean necesarios los servicios para los que se recogieron, cuando se haya retirado el consentimiento por parte del usuario o porque estos se hayan recogidos de forma ilícita.

El rastreo de navegación del usuario: Las cookies

No son nada nuevas las tecnologías que permiten almacenar datos que los usuarios van dejando al navegar por internet. Solemos dejar huellas que algunas empresas rastrean con finalidades comerciales o estadísticas la mayoría de ellas, pero sin nuestro consentimiento propio, o ¿sí?

Una cookie es una pequeña información que es enviada por un sitio web cualquiera y que se almacena en el navegador del propio usuario, siendo usado como algo parecido al remarketing. Esto es útil para que el sitio web sepa la actividad que previamente ha usado el navegador. Al aceptar las cookies estamos dando permiso para que procedan a la instalación de estas tecnologías en nuestros terminales o dispositivos. Aunque, algo que la mayoría de los usuarios desconocen, es que es posible realizar un borrado de cookies, además de una forma muy sencilla, ya que existe en el propio navegador una opción que pone claramente "limpiar o borrar cookies", pero al que, por regla general, nadie presta demasiada atención.

En cualquier caso, se ha de ser consciente de que el desactivar todas las cookies de un sitio web puede dar como resultado que se niegue el acceso cuando el usuario quiera volver a visitar esta página.

La utilidad principal de estos programas informáticos es la de recordar los accesos, es decir, recurrir a los datos de la última visita realizada y actuar en consecuencia, por ejemplo, facilitando cierto contenido que fue interesante, recordando la contraseña y el nombre de usuario para que no tenga que repetirla cada vez que haga una visita…

Lógicamente, la cookie no reconoce ni identifica a una persona en concreto, sino a la combinación de computadora en base a una clase de computación-navegador-usuario.

Por otra parte, almacena y reconoce datos sobre los hábitos de navegación, intentos de actuación por parte de programas espía (Spyware) que algunas agencias de publicidad pueden utilizar.

Existen cuatro tipos de cookies habituales, que están obligadas a ser consentidas por los usuarios; las técnicas que permiten navegar al usuario por la web, así como el acceso a sus funcionalidades (rellenar formularios, comprar…), las analíticas que posibilitan al o a los responsables de la página el seguimiento del comportamiento del usuario. Con esta información se elaborarán perfiles de usuarios para ofrecerles los productos y servicios en los que están interesados en el momento oportuno. También están las publicitarias, encargadas de la gestión de los espacios publicitarios dentro del site, controlando criterios como la frecuencia del anuncio, formato o contenido, y por último, la publicidad comportamental, que permite la gestión de la publicidad y sus espacios en dependencia del comportamiento que suele tener el usuario.

Nota de prensa

Te recomendamos

FOA 2020

DMEXCO

Hootsuite

Outbrain

Xandr

Compartir