Digital

RideAustin: así es el "Uber bueno y justo" que todas las ciudades deberían tener

Desde que Uber o Lyft aparecieron en el mercado digital han conseguido posicionarse como los servicios de transporte preferidos de los usuarios, para disgusto del sector del taxi.

Sin embargo, aunque se presencia es casi total en numerosos países del mundo, hay una ciudad en la que no han conseguido entrar: Austin.

La ciudad texana prohibió la llegada de este tipo de servicio por desacuerdos en su manera de operar y ello ha llevado a la creación de su propio servicio de car sharing llamado RideAustin, una copia de Uber pero con un modelo mucho más justo y que se ha convertido en todo un éxito en el lugar.

Y es que, en los últimos tiempos, a pesar de su popularidad, Uber no ha atravesado su mejor momento en cuanto a reputación. Sus bajas tarifas, que la mayoría de medios de transporte tradicionales e incluso sus propios competidores son incapaces de afrontar, le han supuesto colocarse en primera posición en el mercado.

No obstante, las críticas le han llovido a lo largo de los meses a raíz de las condiciones de sus conductores que reciben un escasísimo beneficio por su trabajo. Un negocio que para muchos no es sostenible a largo plazo a menos que aumente sus tarifas.

Claro que, aumentar los precios supondría abrirle las puertas a sus competidores directos que ahora mismo se encuentran en un segundo plano y a mucha distancia de la compañía de Kalanick.

Aun así, la creciente demanda de empleo esporádico y la facilidad para convertirse en conductor de Uber, aseguran el futuro del servicio que parece continuará con su modelo de negocio al menos durante algún tiempo más.

En algún momento las tarifas subirán con el objetivo de obtener beneficios y más si quiere salir a bolsa y será, previsiblemente, cuando la compañía haya dejado fuera de juego al sector del taxi o bien cuando haya ganado tanta cuota de mercado que un aumento de sus precios no afecte a su negocio.

Un modelo que no acaba de convencer a muchos y que se contrapone al concepto no lucrativo con el que nació RideAustin que ofrece a los conductores quedarse la tarifa íntegra e incluso la propina.

Este servicio permite a las autoridades locales controlar la eficiencia y seguridad del servicio al mismo tiempo que ofrecen a los conductores ingresos competitivos y estables. De la misma manera, pueden limitar el número de conductores que hay en la carretera, imponer normas de seguridad y de obtención de licencias.

Aunque todavía se encuentra dando sus primeros pasos, este servicio promete poner contra las cuerdas a Uber y es que con la cada vez mayor concienciación ciudadana sobre la precariedad laboral y unas tarifas más bajas que las de los taxis, se presenta como una alternativa más que posible.

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir