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¿Ridículas las Google Glass? En realidad no lo son más que los auriculares hace 35 años

googleglassCuando pensamos en la Google Glass o cualquier otro "wearable" con forma de gafas, muchos no pueden reprimir una carcajada. Y es aunque las gafas de Google tienen ya una nutrida legión de fans repartidos por todos los rincones del planetas, tienen también muchísimos detractores que no sólo las tachan de poco funcionales sino de absolutamente ridículas por su “look” excesivamente futurista.

De hecho, muchos se atreven ir más allá y profetizan que las Google Glass nunca lograrán convertirse en un dispositivo "mainstream" por la ridiculez de su aspecto. De poco sirve intentar convencer a los más críticos con las Google Glass que su “look” dejará de ser tan “galáctico” pasados unos años. Las celebérrimas gafas de Google resultan inevitablemente "raras" y es difícil quitarles el sambenito, de momento.

Quizás el arma más útil para intentar combatir a los detractores de las Google Glass sea mirar el pasado y comparar a las gafas del gigante de internet con un dispositivo hoy ampliamente aceptado que fue, sin embargo, un auténtico “extraterrestre” en sus inicios. Nos referimos a los auriculares.

auriculares

 

Los auriculares son un invento que se remonta a 1910. Aun así, no sería hasta 1979, cuando, de la mano del famoso Walkman de Sony, los auriculares tuvieron de verdad su bautismo de fuego entre el gran público. Un público al que, como hoy sucede con las Google Glass, le costaba imaginarse a sí mismo con unos extraños artilugios colocados sobre los orejas.

En 1981, cuando los auriculares llevaban ya dos años en el mercado, la radio pública estadounidense NPR llevó a cabo una interesante encuesta para tantear la opinión de la calle sobre el por aquel entonces estrafalario Walkman. ¿Lo más sorprendente de esta encuesta? Que las respuestas de muchos de los entrevistados se parecen sospechosamente a las opiniones que mucha gente tiene en la actualidad sobre las Google Glass. “Insoportables”, “tontos”, “estúpidos”, “ridículos” son algunos de los adjetivos que la gente adjudicada hace 33 años a los hoy omnipresentes auriculares.

35 años después de irrupción en el mercado de masas, los auriculares no sólo no son ridículos sino casi imprescindibles. ¿Serán también imprescindibles las Google Glass dentro de 35 años? Puede que algunos les “duela”, pero hay bastantes papeletas para que la respuesta a esta pregunta sea un rotundo “sí”.

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