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Toda la verdad y nada más que la verdad sobre el fraude en la publicidad online

fraudeNuestra creciente dependencia de la web y de los dispositivos móviles ha convertido la publicidad online en una auténtica mina de oro. Gracias esta fórmula publicitaria, los anunciantes tienen el poder de conectar con millones de personas procedentes de todos los rincones del planeta a través de múltiples pantallas simultáneamente.

Sin embargo, de la bonanza de la publicidad online se están aprovechando también los “chicos malos”. Se estima que el fraude en la publicidad online podría costar a los “marketeros” 11.000 millones de dólares a lo largo de este año, un 22% más que en 2013.

Pero, ¿cómo están matando los defraudadores esa gallina de los huevos de oro que es la publicidad online? A continuación y de la mano de Venture Beat, desgranamos los principales tipos de fraude que más abundan en el universo de la publicidad online:

Fraude humano

– Crowdsourcing (cíclopes)
Los cíclopes son miles de usuarios reclutados y remunerados para ver una determinada página web cuyas visitas reportan ingresos al defraudador. En este caso, los usuarios implicados en esta táctica fraudulenta no están al tanto de la “trampa”.

– Redes publicitarias incentivadas (Voldemorts)
Esta técnica fraudulenta consiste en dar al usuario incentivos en forma de puntos, tarjetas regalo o bitcoins para hacer clic en un determinado anuncio. El usuario está al tanto de que algo “no cuadra” en este proceder, pero obvia las preguntas a cambio de los incentivos recibidos.

– Granjas de clics (Zergs)
Las granjas de clics son grupos organizados de individuos a los que se les paga por hacer clic en la publicidad online. Utilizan múltiples dispositivos móviles y distintas tarjetas SIM para ejecutar el fraude y evitar así dejar rastro.

Fraude no humano

– Software malicioso (VaderBots)
Altamente sofisticados y muy difíciles de detectar, los VaderBots son unos auténticos maestros del disfraz. En este caso, cientos de miles de PCs infectados con software malicioso (también conocidos como robots esclavos) trabajan guiados por un robot maestro para cometer fraude en la publicidad online. El robot maestro decide las webs a las que tienen acceso los robots esclavos y también los anuncios en los que van o no a hacer clic. De esta forma, el comportamiento de los robots esclavos simula ser humano.

– Fraude sofisticado (PhantomBots)
Los PhantomBots viajan por toda la red para visitar páginas web y hacer clic en anuncios utilizando para ello un sofisticado algoritmo. Son como “fantasmas”, de ahí su nombre.

– Fraude en el retargeting (DeceptiBots)
Los DeceptiBots son robots que pueden imitar las intenciones humanas de compra, mostrando, por ejemplo, interés por una determinada marca automovilística. De esta manera, los anuncios dirigidos a un nicho específico de público objetivo consiguen un CPM mucho mayor que los anuncios que no están tan segmentados. Los DeceptiBots logran engañar a los anunciantes haciéndoles creer que sus anuncios están consiguiendo muchos y valiosos clics que resultan después ser falsos.

– Simuladores móviles (CryptoBots)
Un simulador móvil es un programa que imita el comportamiento de las app móviles y comete fraude la publicidad in-app sin desvelar en ningún caso la identidad real del defraudador.

– Apilamiento de publicidad
Esta práctica consiste en apilar múltiples anuncios sobre un único espacio publicitario. Aunque el apilamiento de anuncios es en realidad invisible para la persona que visita la página, el defraudador se las ingenia para cobrar al anunciante por impresiones que en realidad no existen.

– Barras de herramientas
Aunque las barras de herramientas de los navegadores tienen en realidad usos absolutamente legítimos, muchas veces son explotadas por los defraudadores en su propio beneficio. En estos casos, al descargarse un determinado paquete de software, una barra de herramientas se instala en el navegador del usuario sin que éste sea consciente de ello, cambia la configuración del navegador y pone en funcionamiento una plataforma para servir publicidad online.

“Inyección” de publicidad
Enmascarados a menudo como “deal finders” para hacer picar a los compradores online, este tipo de fraude “inyecta” anuncios no autorizados en web absolutamente legítimas. Como las barras de herramientas, estos programas fraudulentos suelen forman parte de paquetes de software y se instalan en el ordenador del usuario sin que éste esté al tanto de ello.

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