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El aumento del fraude de clics

El universo digital cogió impulso en 2020, pero también lo hizo una de sus sombras: el fraude de clics

El coste para la industria del fraude de clics va camino de superar los 35.000 millones de dólares, según un estudio de Cheq.

2020 trajo numerosos desafíos que trasformaron muchos de los comportamientos de los consumidores. El pasado año, el universo digital pudo presumir de un gran crecimiento, pero también le acompañó una gran sombra, la del fraude de clics.

En marzo y abril irrumpió el brote de coronavirus y durante esos meses, las tasas de tráfico fraudulento aumentaron un 21% según datos de ClickCease que recoge CPO Magazine. El aumento fue aún más pronunciado cuando se trataba del tráfico móvil, donde llegó al 62%.

Un ejemplo de fraude online que cita el medio es el de 404 Bot, y que utiliza listas ads.txt obsoletas y que genera impresiones falsas en anuncios de vídeo y display. También menciona Tekya, un malware de apps móviles enfocado a juegos para niños y cuyo impacto ha sido significativo en los últimos meses.

El fraude en el paid search y las elecciones estadounidenses

Por otro lado, alerta de la desprotección del paid search, uno de los medios más utilizados por las marcas para conectar con los usuarios. Según el medio, la iniciativa ads.txt es una de las pocas que se han implementado para luchar contra el fraude publicitario. No obstante, no se trata de «una fórmula mágica» y muchos publishers y anunciantes no la utilizan de forma correcta. Tanto es así, que el Dr. Agustine Fou señala que probablemente esta solución haya causado más problemas de los que ha resuelto.

El fraude ha afectado también a las elecciones estadounidenses. De acuerdo con los datos manejados por el medio, en 2020 se invirtió 2.900 millones de dólares en anuncios digitales para las campañas electorales, de los cuales se estima que 377 millones fueron cayeron en manos del fraude.

No obstante, cabe destacar que el fraude publicitario no solo ataca a las grandes empresas y campañas. En este punto citan el fraude de clics de la competencia, es decir, cuando el propietario de un negocio hace clic o contrata a alguien para que haga clic en los anuncios de sus rivales con el objetivo de agotar su presupuesto.

Sin duda, las cifras son cada vez más alarmantes. Según una investigación de Cheq que recoge el medio, el coste para la industria del fraude de clics va camino de superar los 35.000 millones, un dato muy por encima de los 24.000 millones estimados al inicio de 2020.

 

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