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WhatsApp, Facebook y Twitter, armas de guerra a la última (y

Digital MarketingLas redes sociales de origen estadounidense han acabado trocándose en armas de guerra en Afganistán

La paradoja de que WhatsApp y otra tecnología estadounidense haya aupado a los talibanes

WhatsApp, Facebook y Twitter, armas de guerra a la última (y "made in USA") en Afganistán

Resulta inevitablemente paradójico, pero tecnología de origen estadounidense ha jugado y está jugando un rol fundamental en la toma de Kabul por parte de los talibanes.

La noticia de que los talibanes se habían hecho con el control de Kabul, la capital de Afganistán, se diseminaba el pasado domingo como la pólvora a lo largo y ancho del globo. La mayor parte del planeta tuvo conocimiento de la irrupción de los talibanes en Kabul a través de los medios de comunicación y las autoridades internacionales. Y los directamente concernidos, los afganos, lo supieron no tanto mediante disparos o megáfonos en las calles. Bastó un mensaje de WhatsApp para que tomaran conciencia de la nueva situación. El grupo fundamentalista difundió a través del célebre servicio de mensajería textos tan lacónicos como contundentes: «Estamos a cargo de la seguridad en Kabul».

Resulta inevitablemente paradójico, pero tecnología de origen estadounidense ha jugado y está jugando un rol fundamental en la toma de Kabul por parte del grupo insurgente, que insta a la población local mediante WhatsApp a no entrar en pánico. Mientras tanto, los portavoces de los talibanes informan en tiempo real del traspaso de poderes valiéndose de nuevo de tecnología «made in USA»: Facebook y Twitter.

Los talibanes, de castigar el uso de la red de redes a utilizarla como arma de guerra

Los talibanes, que otrora aborrecían la red de redes, se han encomendado a ella para hacer aún más vociferante su mensaje. Mohammed Naeem, portavoz de la oficina política del Emirato Islámico de Afganistán, acumula, por ejemplo, la friolera de 200.000 «followers» en Twitter. Y el perfil en la red del pájaro azul de otro destacado dirigente talibán, Suhail Shaheen, tiene más de 370.000 seguidores.

Más allá de WhatsApp, Facebook y Twitter, los talibanes se arrojan también en los brazos de YouTube y Clubhouse con fines propagandísticos. Pese a que Afganistán es un país muy empobrecido, el 13% de la población tiene acceso a internet y Facebook y WhatsApp tienen la vitola de ser las plataformas digitales predilectas de los afganos, tal y como recoge El Confidencial.

Pero Facebook y otros inventos digitales del enemigo estadounidense no son utilizados por los talibanes única y exclusivamente con fines propagandísticos y han acabado trocándose también en poderosas herramientas de comunicación militar que usan tanto el Emirato Islámico de Afganistán como el Ejecutivo oficial derrocado el pasado domingo.

Sin embargo, y pese a las innumerables ventajas que Twitter, WhatsApp y compañía ponen en manos de los talibanes, agazapadas en estas herramientas hay también no pocos peligros. En 2014, sin ir más lejos, fue posible la localización de uno de los líderes del grupo gracias a Twitter. Desde entonces los talibanes han perfeccionado, no obstante, el uso de estos canales valiéndose de todo tipo de triquiñuelas para evitar posibles seguimientos por parte del enemigo.

Ante la importancia capital que han acabado desarrollando herramientas de origen estadounidense como Twitter o Facebook en el triunfo de los talibanes, cabe preguntarse si Estados Unidos podría haber hecho algo más evitarlo.

«Puede y debe haber recriminaciones por lo que sucedió aquí. No es únicamente culpa de la Administración Biden; el Ejército debería haber estado considerando cómo decapitar las comunicaciones de los talibanes durante años, lo que claramente no ha hecho. El hecho de que los talibanes estén utilizando servidores con base en los EE.UU. para administrar su Estado terrorista y que nadie en la Administración Biden haya pensado en desconectarlos, incluso cuando las fuerzas estadounidenses se retiran en desorden, es un error estratégico a la par con Pearl Harbor», explica el experto en derecho tecnológico Preston Byrne en su blog.

Estados Unidos poco o nada habría podido hacer para contener los avances de los talibanes en WhatsApp

«Las redes sociales y mensajería instantánea, tanto para talibanes como para otros grupos terroristas se han convertido en el principal método de proselitismo, de captación y de comunicación. Y lo cierto es que Europol e Interpol llevan años luchando contra el terrorismo en las plataformas y no lo han conseguido… Hubo un conato de colaboración de Telegram con las autoridades, donde se cerraron cientos de grupos y canales, pero ha vuelto a convertirse en el principal mecanismo de comunicación», apunta, por su parte, Carlos Seisdedos, experto en ciberinteligencia y peritaje judicial, en declaraciones a Teknautas.

Seisdedos considera que, aun habiéndolo intentado, los gigantes tecnológicos estadounidenses no habrían podido atar en corto a los talibanes en apps de mensajería como WhatsApp. Bien distinto es, no obstante, el caso de redes sociales convencionales como Facebook o Twitter, que vetaron hace solo unos meses al mismísimo Donald Trump tras el asalto al Capitolio.

«Hubiera sido imposible controlar WhatsApp para ‘vigilar’ la progresión de los talibanes. En el caso de Facebook es diferente, sí que deberían haber puesto barreras, y deberían tener capacidad para detectar y bloquear ese tipo de contenidos», dice Seisdedos.

A tenor de la controversia generada por el protagonismo de WhatsApp en la toma de Kabul por parte de los talibanes, un portavoz de la app de mensajería ha tenido que salir a la palestra para aclarar en declaraciones a Vice que a la aplicación le es imposible actuar en muchas ocasiones porque no puede leer el contenido de los mensajes que se envían (la app usa, al fin y al cabo, encriptación de extremo a extremo). El portavoz asegura, de todos modos, que WhatsApp cumple con ley de sanciones de Estados Unidos y si detecta a personas u organizaciones sanciones que valen de la aplicación, se toman inmediatamente medidas (incluyendo por supuesto la prohibición de cuentas).

También Facebook, la matriz de WhatsApp, se ha pronunciado en las últimas horas para confirmar que, en tanto que los talibanes son considerados un grupo terrorista, elimina cuentas y contenidos directamente emparentados con esta organización en su plataforma.

 

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