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Cómo luchar contra los "suscriptores fantasmas"

2878608237-fantasmas-quedan-cazadores okA pesar de la importancia, compromiso o repercusión que tenga una campaña de mailing, sus creadores siempre van a tener que hacer frente a una lacra: la de los suscriptores inactivos. Un síntoma de que la estrategia empleada no es la adecuada.

Es el quebradero de cabeza de todos los «marketeros» a la hora de diseñar una campaña de email marketing y el punto de partida a la hora de diseñar un plan de acción. Pero no todo está perdido. Para Dave Walters, experto en marketing digital de la compañía Silverpop, perteneciente a IBM, los «marketeros» no han de tirar la toalla con los suscriptores inactivos, ya que existe la posibilidad de reconquistarlos en el largo plazo. ¿De qué manera? Tomen papel y lápiz.

En primer lugar, es necesario sentar las bases de la campaña y definir lo que su compañía entiende por «suscriptor inactivo», puesto que existen discrepancias y cada empresa interpreta el concepto según sus objetivos. Por otro lado, hay que considerar que un consumidor puede ser activo en otros canales, aunque no lo sea en el reducido entorno del email marketing. Lo que tienen que hacer los «marketeros» es evaluar y segmentar a sus potenciales consumidores en diferentes canales para saber cómo dirigirse a cada uno de ellos sin perderlos definitivamente. Lo esencial: mantener el contacto directo con el cliente sin llegar a agobiarle.

Otra de las acciones básicas consiste en analizar sus quejas y preocupaciones. Es decir, qué elementos fallan en este canal que puedan causar rechazo, desinterés o inactividad en el consumidor.

Y atención al contenido. Según indican los expertos, en la mayoría de los casos éste es el principal punto débil: ofrecer un contenido que no resulta lo bastante relevante. La solución pasa por crear mensajes sencillos, directos y con un claro valor para el consumidor, lo que se conoce como «call-to-action» o llamamiento a la acción.

Y por supuesto, no traten de cambiar al consumidor, o de modificar las preferencias de los suscriptores. Ofrecer reiteradamente algo que ellos no han pedido de antemano puede destruir la relación con sus suscriptores.

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