Mobile marketing

Ha llegado el momento de desnudar nuestro iPhone

El mercado de las fundas para móviles se ha hecho enorme. Las hay que protegen al teléfono del agua, hechas en cuero, protectores de pantalla con espejo y prácticamente todo lo que puedas imaginar. Aunque hay algunos para los que esta moda ha ido demasiado lejos y que llaman a los usuarios a dejar las fundas y dejar que sus móviles vayan por la calle libres, desnudos, tal y como vinieron al mundo.

Para Jamie Condliffe, de Gizmodo, este naturismo telefónico se debe a un par de razones. En primer lugar, no olvidemos que los teléfonos no fueron diseñados para ser cubiertos por una funda, por bonita que sea. Sir Jonathan Ive de Apple, o cualquier diseñador de HTC, Motorola o Samsung, no dedicaron su tiempo y empeño en crear los mejores diseños para que sus usuarios los cubrieran con un trozo de plástico de 10 euros. Los diseñadores de móviles pasaron horas, o días, o meses, haciendo que el móvil que disfrutamos tuviera un diseño perfecto, del que estar orgulloso cada vez que lo sacas del bolsillo.

Y es que poner una funda a un móvil bonito es como pintar un Ferrari con pintura antióxido y envolverlo en plástico de burbujas. Hay menos posibilidades de que sufra daños, y parecerá lo más sensato para protegerlo, pero echa por tierra el diseño del teléfono.

Por otro lado, y por mucho que el teléfono deba ser visto, tampoco nos engañemos, no es una obra de arte. Puede haber costado más o menos dinero, pero lo cierto es que no tendrás que cargar con él más de dos años, hasta que se acabe el contrato de permanencia con la teleoperadora. Un tiempo en que sólo podrá sufrir algunos arañazos y que realmente no rebajarán el precio del teléfono, en caso de que quieras revenderlo, mucho más de lo que pagarías por una funda para protegerlo.

Además, el dinero que ahorras no comprando una funda puedes invertirlo en asegurar tu teléfono en caso de que un golpe lo deje inutilizable o te lo hayan robado. De hecho, puedes hasta tener cuidado y no llevar el móvil en el mismo bolsillo en que guardas las llaves u otros objetos que puedan estropearlo. Aunque, como asegura Condliffe “esos pequeños rasguños te recordarán las cosas que pasaron en tu vida. Pero, es posible que no ocurran cosas en tu vida, teniendo en cuenta que pasas tanto tiempo preocupándote por proteger tu maldito teléfono”.

En definitiva, parece que las fundas para móviles no son tan buena idea como parecen, ni tan buena inversión. Así que pruébalo. Atrévete a sacar tu teléfono desnudo a la calle, a sentir su tacto y su forma naturales y dejar que el aire acaricie su pantalla. Lo más probable es que no le ocurra nada malo.

Te recomendamos

FOA 2020

DMEXCO

Hootsuite

Outbrain

Xandr

Compartir