Mobile

Instagram: ¿la aplicación que Facebook compró peligrosamente?

Primero fue YouTube, después Skype y ahora Instagram. De tanto en tanto, alguna start-up salta a los titulares por protagonizar una compra multimillonaria por parte de algún gigante tecnológico. En la lucha encarnizada por disfrutar de una posición acomodada en la tecnología del futuro, las empresas desembolsan cientos y miles de millones de dólares por pequeñas start-ups con pocos o nulos ingresos que acaban convirtiéndose después en éxitos fulgurantes, pero también en fracasos estrepitosos.

La última start-up en dar la campanada ha sido la aplicación fotográfica Instagram. Al fin y al cabo, no todos los días Facebook desembolsa la friolera de 1.000 millones de dólares por una pequeña compañía con apenas una docena de empleados.

Sin embargo, antes de Instagram, hubo otras adquisiciones millonarias que ya dejaron boquiabierto en su día al sector tecnológico. Es el caso de YouTube, comprado por Google en octubre de 2006, o de MySpace, que en julio de 2005 pasó a manos de News Corporation.

El esquema es siempre el mismo: una compañía tecnología con las arcas repletas ve la oportunidad de hacerse con un mercado potencialmente millonario o de reforzar su ya privilegiada posición en un determinado sector. Para ello, asume el riesgo de pagar una suma elevada de dinero por una pequeña empresa que a priori y a los ojos de los demás no parece tan valiosa. En su día, Google puso la mesa 1.650 millones de dólares por YouTube, que 2006, cuando se cerró su compra, no generaba ni siquiera beneficios.

Algo parecido sucede ahora como Instagram. La famosa aplicación fotografía no genera ingresos ni beneficios, pero Facebook ha arriesgado 1.000 millones de dólares en su compra con la esperanza de convertirla en la pieza que le asegure el trono de las redes sociales también en los próximos años, y que le allane el camino en su próxima salida a bolsa.

Si se compara con la compra de YouTube y MySpace por Google y News Corporation respectivamente, la reciente adquisición de Instagram por parte de Facebook esconde aún más peligros. Y no sólo porque Instagram sea en sí misma un riesgo, sino porque Facebook sigue siendo un riesgo como empresa.

Cuando News Corporation compró MySpace en 2005, la compañía de Ruper Murdoch generaba 24.000 millones de dólares en ingresos y más de 2.000 millones dólares en beneficios. La adquisición de MySpace costó a News Corporation alrededor de una cuarta parte de sus ganancias anuales y representó el 2,5% del volumen anual de facturación de la empresa, informa Spiegel.

En 2011, Facebook tuvo unas ganancias netas de 1.000 millones de dólares y unos ingresos de 3.700 millones de dólares. A la luz de estas cifras, Facebook habría dinamitado un año entero de beneficios en la compra de una aplicación. La operación representa para Facebook aproximadamente la cuarta parte de su facturación anual.

A pesar de lo arriesgado de su compra, lo cierto es que Instagram tiene potencial para Facebook. Muchos de los 30 millones de usuarios de la famosa app complementan sus fotografías con datos de geolocalización. Y el futuro del marketing y la publicidad pasa irremediablemente por la geolocalización. En 2015, según estimaciones de Gartner, los servicios de geolocalización generarán unos ingresos de 13.500 millones de dólares. Así y todo, Instagram podría ser también un sonoro fracaso para Facebook, como lo fue también en su día MySpace para News Corporation.

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

EL OJO

Compartir