Mobile

La Siri de los nuevos "juguetitos" de Apple estará escuchando siempre: ¿le parece bien?

Siri (2)

Siri, la mejor amiga de todos los dispositivos de Apple, ha evolucionado para los nuevos iPhones que la compañía de la manzana presentó ayer: la asistente virtual tendrá permanente abierto el oído y siempre estará escuchando lo que le rodea, dispuesta a responder a cualquier cuestión en cualquier momento o a ayudar con alguna tarea.

Ahora para convocar a Siri el usuario de iPhone sólo tendrá que decir “Ey Siri”, mientras que antes, para contactar con ella, había que pulsar un botón del teléfono para activarla (excepto en los casos en los que el iPhone estaba enchufado a una toma de corriente y cargándose, en cuyo caso podía ser activada por voz).

Apple está haciendo básicamente que la tecnología de “escucha pasiva” sea una característica estándar para Siri y para los iPhone. Aunque es una funcionalidad que ya se ha incorporado en otros aparatos en los últimos años y que podría hacer que Siri sea muy práctica, en realidad dicha característica también ha provocado la alarma entre los defensores de la privacidad.

Lo cierto es que hay un montón de preguntas sin respuesta en torno a estos dispositivos que siempre están escuchando, como por ejemplo cómo pueden usar esos datos y con quien pueden compartirlos.

Siri no es el primera que posee esta capacidad. El dispositivo Echo, de Amazon, es una combinación de altavoz y asistente virtual al que se le puede hablar cuando tenga alguna duda. Basta con presionar un botón o decir una palabra clave para decirle al altavoz que es el momento de escuchar. Sus peticiones son guardadas en la nube para recuperar una respuesta, aunque se puede ver todo lo que el Echo ha grabado y también eliminar la información.

El smartphone Moto X de Motorola también permite acceder a Google Now simplemente diciendo una frase sin presionar ningún botón del teléfono, mientras que Samsung estuvo en el candelero a principios de año con su última Smart TV, a la que se le puede pedir que ordene los canales.

En cualquiera de estos productos se pueden desactivar las capacidades de reconocimiento de voz en cualquier momento. Pero, incluso si usted no está de acuerdo con sus términos y condiciones, todavía hay una razón para preocuparse, según Marc Rotenberg, presidente y director ejecutivo del Electronic Privacy Information Center, que presentó una denuncia sobre la Smart TV de Samsung a la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos en febrero. Y Bruce Schneier, del Centro Berkman para Internet y Sociedad del departamento de Derecho de Harvard, sostiene que los acuerdos de licencia tienen una laxitud extraordinariamente amplia.

“No creemos que sea suficiente con enterrar en algún lugar los términos y condiciones del producto que, básicamente, se convierten en un tipo de consentimiento en el que el consumidor dice: ‘Está bien hacer esto, entiendo el riesgo'”, explica Rotenberg. “Incluso si el propietario del dispositivo presta su consentimiento, lo más probable es que otras personas dentro de la casa no lo hayan hecho”.

Estos tipos de “gadgets” realmente no comienzan a prestar atención a menos que usted “apriete” el gatillo con una frase de activación. Y en cualquier momento se pueden borrar cualquiera de sus consultas de Google y Amazon. Sin embargo, según Schneier, sigue siendo preocupante porque significa que los aparatos están vigilando para detectar esas frases de activación, o de lo contrario, “es imposible que sepa si dice la palabra a menos que esté escuchando”, dijo. Pero la cuestión es: “¿Qué están haciendo con los datos que están escuchando, y bajo qué reglas permite al gobierno que las escuche?”

Rotenberg aboga por una legislación que defina lo que las empresas pueden hacer con los datos obtenidos de estos aparatos que siempre escuchan. “No estamos en contra de estas nuevas tecnologías, sino que objetamos esta vigilancia secreta de la actividad dentro de la casa”.

Schneier cree que siempre existirán este tipo de preocupaciones sobre la privacidad a medida que la tecnología personal evolucione y que los aparatos tengan mayor acceso a lo que estamos haciendo y diciendo. Pero en realidad, puntualizó, la vigilancia preocupa según “la conveniencia”, ya que nuestros teléfonos saben donde nos encontramos, cuando nos despertamos, cuando nos dormimos… Y aún así, somos felices con ellos.

Te recomendamos

México

2boca2

podcast

A3media

Compartir