Mobile

La publicidad mobile debe dejar de ser tan mala

Llegó la hora de optimizar, mediante la creatividad, la publicidad mobile

Hay que admitirlo. La publicidad mobile no es buena. Todo lo contrario, es bastante deplorable. La creatividad es la herramienta adecuada para optimizar una tecnología publicitaria con tanto alcance y potencia.

mobileLa mayoría de los consumidores no pueden recordar el último anuncio que vieron en su dispositivo móvil. Y no hace falta tener un máster para entender la razón. La publicidad mobile es horrible. Al menos, la mayor parte del tiempo. De esta forma, los marketeros desaprovechan el poder de un dispositivo que está en manos de todo el mundo todo el tiempo. Es la primera cosa y la última que una gran parte de las personas ven en todo el día.

Y la región Asia-Pacífico es la que menos responde a este tipo de publicidad, a pesar de ser los que con más frecuencia utilizan sus dispositivos. Un estudio de PageFair muestra que el 94% de los usuarios que utilizan bloqueadores de anuncios en sus dispositivos móviles provienen de la región Asia-Pacífico. A ello se suma que la mayoría de clics son accidentales y cerca del 50% de las impresiones no llegan a entregarse o no se descargan de forma completa. Es decir, en esta industria, los errores humanos son una ventaja. Pero también significa que los anunciantes están gastando inútilmente miles de millones de dólares.

Los anuncios mobile en Asia son realmente frecuentes, intrusivos, molestos y ofrecen poco a la experiencia del usuario. La mayoría del tiempo lo único que hacen es consumir datos de navegación y ralentizar los buscadores. Además, los problemas de medición son obvios, sumados a los clics accidentales.

Según cuenta Benjamin Pavanetto, head of APAC en Adludio, en TheDrum.com, el gran misterio es que en 2018 todavía se ofrezcan banners estáticos a los consumidores potenciales. Unos banners que, incluso en el mejor de los casos, serán considerados como ruido que no destaca entre todos los elementos de un saturado ecosistema, y que será olvidado en menos de lo que dura un latido.

Confucio ya lo dijo: "Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo". Quizás habrá que volver la vista atrás hacia el sabio chino para encontrar la regla de oro de la publicidad mobile. En una época en la que la atención es un bien preciado y en la que la competencia es férrea, mostrar experiencias de marca que permitan recordar los mensajes puede ser la única forma de sobrevivir. Al fin y al cabo, estos dispositivos tienen una serie de innovadoras tecnologías y brillantes pantallas que pueden adaptarse a poderosas mecánicas.

Un enfoque pragmático sería la necesidad de llevar a cabo acciones con significado que puedan conseguir que el usuario no solo vea el mensaje: que decida involucrarse. Algo que podría conseguirse utilizando los datos personales. Pero existe otro problema, la llegada del RGPD (Reglamento General de Protección de Datos), junto a la toma de conciencia de los usuarios por su privacidad, que pueden restringir los datos de los consumidores exponencialmente.

Pero más que un problema, puede ser una oportunidad. En primer lugar, una oportunidad de hacer buena publicidad, conectada con los fundamentos de una tecnología publicitaria de valor incalculable que todo el mundo tiene en sus manos. Crear algo bello, táctil e interactivo que pueda ofrecer un gran impacto y una experiencia especial. Es decir, el camino es la optimización creativa. Es la hora de hacer mensajes diseñados especialmente para una plataforma inteligente y que sean realmente memorables.

Te recomendamos

A3

ADN

Recopilatorio

Enamorando

Compartir