líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Mirar el móvil es "carbonizar" las neuronas: he aquí la prueba fotográfica

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

smartphonesLos smartphones han cambiado para bien nuestras vidas en muchos sentidos. Sin embargo, también han venido con un buen puñado de inconvenientes bajo el brazo. Por culpa de ellos hemos perdido la noble y bonita costumbre de mirar a los ojos a aquellos con quienes tenemos a bien compartir mesa y mantel, nos hemos olvidado de lo que es salir del trabajo y desconectar (desconectar de verdad), hemos dibujado una pronunciada curva sobre nuestras castigadísimas cervicales y somos cada vez más «cegatos».

Si nos paramos a pensar, nuestra fijación por este condenado (y bendito) invento es absolutamente absurda. ¿No es acaso completamente descabellado ser esclavos de este pequeño y tirano dispositivo?

El fotógrafo Eric Pickersgill es muy consciente de lo perniciosa que es la relación de los humanos con los teléfonos inteligentes y ha decidido ponerla al descubierto en un proyecto que retrata a la perfección el profundo disparate que se esconde detrás de nuestra adicción a los smartphones.

El proyecto, bautizado con el nombre de “Removed” (Eliminados), incluye fotografías que muestran (de manera absolutamente cruda) cómo seríamos los humanos si nuestros inseparables smartphones fueran invisibles o desparecieran repentinamente.

¿El resultado del experimento? Personas mirando fijamente sus manos vacías mientras ignoran por completo lo que sucede a su alrededor.

«Creo que necesitamos ser conscientes de cuánto tiempo pasamos mirando nuestros dispositivos y reflexionar sobre ello», explica Pickersgill en declaraciones a The Huffington Post. «Si tu intención es usarlo en público y no te importa alienar a otros, entonces, adelante”, añade.

Pickersgill decidió dar luz verde al proyecto “Removed” después de contemplar en una cafetería de Nueva York a una familia cuyos miembros estaban juntos físicamente, pero emocionalmente a años luz unos de otros por culpa de sus smartphones. «Estaba hablando con gente en otro sitio, y quizás fue la hermosa luz y la madre que no estaba usando un dispositivo los que me hicieron ver la situación como una fotografía. No hice la foto, pero existe en mi mente como una imagen, una foto muy cargada emocionalmente», indica Pickersgill.

¿Se nos ha ido de las manos nuestra adición a los smartphones? Mire estas fotos y juzgue por sí mismo:

1 2 3 4 5 6 7 8

 

La invisibilidad es cada vez más el "perrito faldero" de la publicidad displayAnteriorSigueinteNotify, la app de noticias con la que Facebook quiere (intentar) hacer picadillo a Twitter

Contenido patrocinado