Mobile

Menos restricción y más concienciación tecnológica con los adolescentes

Restringir el uso a los adolescentes del móvil no es buena idea

Los estudios muestran que los adolescentes que pasan más tiempo online tienen mejor alfabetización digital y están más preparados para los nuevos tiempos.

La vida online es una realidad innegable que no hace más que crecer a cada día que pasa, y este es el principal motivo por el que no es una buena idea que restrinjamos a nuestros jóvenes el uso del móvil y otros dispositivos para acceder a internet.

En este sentido, limitando a los hijos el acceso al internet no solo los protegemos evitando riesgos, sino que también les restamos oportunidades. Al menos esta es la conclusión a la que han llegado en los últimos tiempos un gran número de investigaciones.

Existe una corriente mayoritaria que obliga a los padres a controlar sus actividades relacionadas con la tecnología, pero si analizamos la importancia de las competencias digitales, así como los riesgos y las oportunidades, tenemos que afirmar que es mejor menos restricción y más concienciación.

Los expertos aseguran que no puedes negarle el uso de los móviles y los ordenadores a los adolescentes de 14 a 18 años cuando es algo que necesitarán en el futuro. Y es que parece ser que sería la edad de 14 años la más indicada para dejarles tener su propio smartphone, eso sí, siempre con información. Por eso es importante tener datos suficientes acerca de los mejores smartphones libres para los más jóvenes, aquellos más adaptados a sus necesidades y competencias.

Limitarles su uso o retrasar la edad en la que se acercan a las nuevas tecnologías no hace más que frenarle su desarrollo en cuanto a las competencias digitales y les situará en una posición de desventaja e inferioridad frente a sus iguales. Además, es innegable que los peligros existen y que, tarde o temprano, deberán enfrentarse a ellos, así que comenzar su educación en este sentido es importante, y no retrasarla en el tiempo indefinidamente, también.

Los estudios muestran que los adolescentes que pasan más tiempo online tienen una mejor alfabetización digital, por lo que están más preparados para los nuevos tiempos y en términos de comunicación, entretenimiento y para la realización de proyectos multimedia o trabajos educativos colaborativos. Estas capacidades no solo cuentan a nivel educativo o curricular, o pensando en un futuro empleo de calidad, sino que les ayuda en su proceso de socialización y les ayuda a evitar la exclusión social.

La alfabetización digital de los jóvenes españoles deja mucho que desear

No nos dejemos engañar, aunque nuestros jóvenes sean lo que se conoce como nativos digitales, los datos de las investigaciones demuestran que su alfabetización y sus competencias digitales dejan mucho que desear.

Es verdad que son capaces de manejar con soltura cualquier dispositivo tecnológico, pero no obstante tienen serias dificultades para encontrar, manejar o evaluar la información a la que tienen acceso, así como para mantener su privacidad y garantizarse la seguridad en la red para no ser saboteados. No son pocos los estudios que demuestran que esta falta de competencia digital viene dada porque los padres controlan y restringen en lugar de educar, entre otras cosas, porque quizás ellos sean los primeros que no tienen los conocimientos necesarios que deben transmitir a sus hijos.

Con la tecnología, tal y como ocurre con todo en relación a nuestros hijos, debemos darles las herramientas y la educación necesarias para aprender a manejarse, enseñarles qué pueden hacer y cómo actuar para protegerse, cómo reaccionar si alguien les acosa en las redes sociales, pero lo que no se puede hacer es vigilarlos continuamente, violar su derecho a la intimidad, porque así no impedirás que los insulten, del mismo modo que no acudes a la escuela a protegerlos contra el bullying.

Los padres con demasiada frecuencia están más preocupados por los riesgos que por las oportunidades, y esto se debe a un gran desconocimiento por su parte. Es precisamente esta falta de educación de los propios padres en competencias digitales lo que hace que la intervención activa no tenga aportes positivos, pues no se pueden enseñar en cosas que ni uno sabe ni entiende. Como ocurre ante otros muchos asuntos, ante el desconocimiento se actúa con miedo y restricción.

Como siempre encontraremos opiniones encontradas, pero desde luego es un tema que no se puede tomar a la ligera y que hay que abordar sin más demora. Hay quienes consideran que los menores de 16 años no deben tener un smartphone, que los niños no cuentan con la madurez suficiente para usar dispositivos con tanto potencial y las consecuencias son horrorosas, como un peor rendimiento académico, una pérdida de las habilidades para relacionarse en el mundo real, baja autoestima…

Sin embargo, tal y como apuntábamos, las recientes investigaciones apuntan a que el impacto que tienen las restricciones de los padres no reduce las actividades de riesgo y sí aumentan los conflictos familiares, pues no solo aparecen conflictos intergeneracionales entre padres e hijos, sino entre ambos progenitores que no tienen el mismo criterio o no se ponen de acuerdo a la hora de establecer los límites.

Psicólogos, pedagogos y educadores sociales afirman que, en los últimos tiempos, la gestión del móvil y otros dispositivos tecnológicos son uno de los principales motivos de conflicto en las familias y que hacen que estas acudan a sus consultas. La polémica está servida, ¿Y tú qué piensas? ¿Libertad móvil sí o libertad móvil pero no para los adolescentes?

Nota de prensa

Te recomendamos

rakuten

A3Media Radio

The trade lab

Compartir