Social Media Marketing

19.000 millones de dólares por WhatsApp: ¿ha perdido Facebook la cabeza o ha hecho la jugada de su vida?

fbSilicon Valley se quedaba anoche completamente paralizado cuando Facebook anunciaba la compra de la app de mensajería WhatsApp. Sin embargo, el motivo del shock no era tanto la transacción en sí sino el volumen de la misma. A nadie se le escapa que Facebook y WhatsApp hacen buena pareja. Que la primera empresa haya querido comprar la segunda no ha sorprendido en realidad a nadie. Lo que ha dejado atónito a Silicon Valley es el precio de la transacción: 19.000 millones de dólares. “Se han olvidado de una coma detrás del uno”, bromea, por ejemplo, un ingeniero de Yahoo. Como él, muchos otros habitantes del famoso valle californiano no dan crédito todavía a la descomunal cifra que Facebook ha puesto sobre la mesa para comprar WhatsApp.

En una teleconferencia con los periodistas, Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, y Joan Koum, fundador de WhatsApp, se esforzaban ayer por la noche en justificar el elevado monto de la transacción.

WhatsApp tiene más de 450 millones de usuarios repartidos por todos los rincones del planeta. A diario la celebérrima app móvil suma casi un millón de nuevos usuarios a su plataforma, usuarios que proceden sobre todo de fuera de Estados Unidos, donde la app de mensajería de Facebook está precisamente más debilitada últimamente. ¿De dónde saca el dinero WhatsApp? De los 99 céntimos por descarga que cobra a sus usuarios. La aplicación siempre ha asegurado que este modelo de negocio funciona y por eso ha cerrado siempre la puerta a la publicidad en su plataforma.

Está claro que los números de WhatsApp son un buen motivo para querer comprar la aplicación, pero ¿tanto como para pagar 19.000 millones de dólares por ella? Cuando hace dos años Facebook desembolsó 1.000 millones de dólares por Instagram, muchos tacharon la transacción de excesivamente elevada. También Microsoft fue duramente criticado en su momento cuando compró Skype por 8.000 millones de dólares. Igualmente cuando hace unas semanas Google anunciaba la compra de Nest por 3.500 millones de dólares fueron muchos los que tacharon al gigante de internet de “loco”.

Una cosa está clara: los precios en el sector tecnológico están pisando fuerte el acelerador y no hay quien los pare. Incluso las empresas más minúsculas se permiten el lujo de “pedir el oro y el moro” a sus posibles compradores. Hace sólo unos meses la app de mensajería Snapchat cometía la “osadía” de rechazar una oferta de compra de Facebook por 3.000 millones de dólares. En su día a Snapchat la tacharon de arrogante. Hoy su negativa a aceptar la compra de Facebook parece más inteligente que arrogante.

Para hacerse con WhatsApp, Facebook ha puesto toda la carne en el asador (19.000 millones de dólares) para asegurarse de no ser despreciada como en su día lo fue por Snapchat. Zuckerberg y Koum han negociado personalmente los detalles de la operación en la casa del fundador de Facebook frente a un delicioso plato de fresas con chocolate (eso dicen, al menos).

La última compra de Facebook pone en evidencia hasta qué punto se ha recrudecido la competencia en el universo de la tecnología. La mayor parte de empresas de internet basa su modelo de negocio en el crecimiento en su número de usuarios. Si se descuidan aunque sólo sea momento y no crecen, son fuertemente “castigadas” y corren el peligro de desaparecer de un plumazo del mapa. Cuando hace unas semanas Twitter anunciaba que el crecimiento en su número de usuarios se había estancado durante los últimos meses, sus acciones se pegaron un fuerte descalabro en la bolsa.

Los gigantes de la tecnología viven con miedo de no crecer y tratan en muchos casos de tapar agujeros con adquisiciones. Lo hace Facebook, pero también Google, Yahoo! y Apple. No resulta raro que este tipo de compañías compren cada año hasta dos docenas de nuevas empresas.

Viendo que crecer ya no se le da también como antes, al menos entre los más jóvenes, Facebook ha decidido comprar su crecimiento colgándose del brazo de WhatsApp.

tabla

¿Ha cometido Facebook una locura comprando WhatsApp por 19.000 millones de dólares? Lo más probable es que no. Cuando en su día Google compró YouTube por 1.600 millones de dólares, muchos tildaron la operación de arriesgada. Sin embargo, el tiempo ha dado la razón a Google y YouTube es hoy por hoy una pieza clave en su negocio.

Y Zuckerberg está convencido de que su enorme desembolso de dinero por WhatsApp merecerá la pena. Al fin y al cabo, la red social, como otras muchas empresas tecnológicas, nada en montañas de dinero en metálico. Google tiene en sus arcas, por ejemplo, más de 50.000 millones de dólares en efectivo. El dinero en efectivo de Apple llega incluso a los 130.000 millones de dólares.

Está claro que para hacerse valer de verdad en el universo tecnológico, las empresas no necesitan tanto innovaciones como dinero contante y sonante para comprar empresas y llegar así a más usuarios. ¿Se ha vuelto loco Silicon Valley?

Te recomendamos

Cannes

Regalos Ecology

Experiencias

Atresmedia

Compartir