Social Media Marketing

Facebook se jacta de hacer todo lo que está en su mano para contener el odio

Ante el boicot publicitario in crescendo Facebook sale a la palestra para defenderse

Nick Clegg asegura que de los más de 1.000 millones de mensajes e interacciones que se generan cada día en Facebook "solo un mínima fracción" está emparentada de manera directa con el odio.

La campaña "Stop Hate for Profit", que llama a los anunciantes a suspender sus actividades publicitarias en Facebook y en Instagram durante el mes de julio, suma cada vez más adeptos (muchos de relumbrón) y la red social se ha visto en la obligación de dar la cara.

Nick Clegg, el que fuera viceprimer ministro británico y actual vicepresidente de asuntos globales y comunicación de Facebook, se abrió pasó ayer en varios diarios europeos. Lo hizo en un momento en el que aproximadamente 160 anunciantes habían decidido secundar el boicot publicitario contra la red social más grande del mundo.

En un artículo publicado en el prestigioso diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung Clegg asevera que de los más de 1.000 millones de mensajes e interacciones que se generan cada día en Facebook "solo un mínima fracción" está emparentada de manera directa con el odio.

"Con tanto contenido publicado a diario, eliminar los comentarios de odio es como buscar una aguja en un pajar", enfatiza el expolítico británico. "Cuando hallamos mensajes de odio en Facebook y en Instagram, adoptamos un enfoque de tolerancia cero hacia este tipo de mensajes y procedemos a eliminarlos", asegura Clegg.

"Invertimos varios miles de millones de dólares al año en personas y en tecnologías para hacer nuestra plataforma más segura. Hemos triplicado el número de personas que son responsables de la seguridad de nuestra plataforma hasta los más de 35.000 empleados", dice el ejecutivo de Facebook.

Nick Clegg, vicepresidente de asuntos globales y comunicación de Facebook, insiste en los esfuerzos de Facebook para poner coto al odio en sus dominios

Y si se estima que el contenido no está preñado de odio o no viola ninguna otra de las políticas de Facebook (como la influencia en los procesos electorales), la red social se decanta en caso de duda por la libertad de expresión, señala.

Que Facebook pueda darle la vuelta a la opinión pública (actualmente en contra) con la controvertida defensa de Clegg parece a bote pronto empañado por la espesa neblina duda. Al fin y al cabo, el principal problema reside en que el algoritmo de Google parece dar alas a las posiciones extremistas y a los puntos de vista particularmente provocativos.

Así y todo, Clegg insiste en los progresos realizados por Facebook para parar los pies al odio en sus dominios. "Un reciente informe de la Comisión Europea concluyó que Facebook revisaba el 95,7% de los mensajes de odio en apenas 24 horas, superando así tanto a YouTube como a Twitter", subraya Clegg.

"Actualmente detectamos y borramos casi el 90% de los mensajes de odio antes de que los usuarios los identifiquen. Hace dos años la proporción era de solo el 24%", enfatiza.

Clegg recalca asimismo que las políticas de Facebook en relación los mensajes de odio y la influencia en los procesos electorales han sido actualizadas.

Por su parte, Tino Krause, responsable de Facebook en Alemania (país de origen de empresas como Volkswagen, Henkel, Adidas, Puma o SAP, que en las últimas horas han secundado también el boicot), hace gala de un discurso muy similar a la de su colega Clegg. "Estamos en constante comunicación con anunciantes de todo el mundo y entendemos perfectamente que deseen ver sus mensajes y sus contenidos en un entorno plenamente seguro. Nosotros lo queremos también así. No aceptamos los mensajes de odio en nuestra plataforma y los eliminamos tan pronto como tenemos constancia de ellos. Nuestra aproximación hacia los comentarios de odio y otro contenido no deseable está evolucionando e invertimos varios miles de millones al año en la seguridad de nuestras plataformas”, asegura Krause en declaraciones a W&V.

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