líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Así es BlueSky, la red social que quiere silenciar los "trinos" de Twitter (X)

Bluesky: todo lo que tienes que saber sobre la red social que quiere robar los "trinos" a Twitter (ahora X)

Bluesky, donde solo es posible acceder mediante invitación, quiere ser el reemplazo de la red social actualmente liderada por Elon Musk.

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

Bluesky, la alternativa a Twitter (ahora X) de Jack Dorsey, cofundador de la red social del pajarito, despliega poco a poco las alas y ha rebasado recientemente la frontera del millón de usuarios.

Esta red social de nueva hornada se precia de ser más amigable y más abierta que X y aspira a convertirse en el nuevo hogar de quienes han terminado renegando de la plataforma en la que Elon Musk ha convertido a la ya extinta Twitter (por denominación al menos).

En Bluesky quienes otrora amaban Twitter y ahora aborrecen X esperan poder zambullirse en una plataforma que no esté llena hasta los topes de bots y mensajes de odio y sea en definitiva más «limpia».

Ni Mastodon ni Threads, que debutó con una fuerza absolutamente arrolladora el pasado mes de julio para terminar languideciendo poco después, han logrado erigirse en verdaderas alternativas a Twitter y Bluesky, donde solo es posible acceder mediante invitación, quiere ser el reemplazo a la red social actualmente liderada por Elon Musk.

¿Cómo surge Bluesky?

La idea de Bluesky como una plataforma 2.0 de naturaleza descentralizada es en realidad anterior a la irrupción de Elon Musk. Jack Dorsey, que por aquel entonces era aún CEO de Twitter, inició y financió el desarrollo de Bluesky en 2019. Y el proyecto arrancó, de hecho, en el seno de la propia red social del pajarito.

Dorsey quería una red social de código abierto y totalmente transparente que pudiera seguir desarrollándose con independencia de su viabilidad económica y las medidas de naturaleza política potencialmente adversas.

En 2021 Bluesky se desvinculó de Twitter y es desde entonces en una plataforma 100% independiente.

¿Quién está detrás de Bluesky?

La CEO de Bluesky es la empresaria de 33 años Jay Graber, que ya fundó previamente la red social con el foco puesto en los eventos Happening. Graber define Bluesky como «una república federal”.

En el consejo de dirección de Bluesky se siente asimismo Jack Dorsey, el iniciador de esta iniciativa, que está registrada allende los mares como una «Public Benefit Limited Liability Company» (PBLLC) y está obligada, por lo tanto, a generar beneficios públicos (y además demostrarlo).

¿Qué diferencia a Bluesky de otras plataformas?

Tanto en su versión web como en la app, disponible en iOS y en Android, Bluesky parece simplemente otro clon de Twitter con publicaciones, perfiles, listas y «likes«. Y efectivamente quienes incursionen en Bluesky lo tendrán bastante más fácil para acostumbrarse al funcionamiento de esta plataforma que si eligen irrumpir, por ejemplo, en Mastodon (cuya naturaleza es mucho más compleja).

Así y todo, y si bien el «look & feel» de Bluesky es muy similar al de Twitter, la tecnología y la filosofía que inspiran esta red social son totalmente opuestas a las de la plataforma liderada por Elon Musk. Bluesky echa, al fin y al cabo, anclas en una estructura totalmente abierta y descentralizada.

AT (Authentic Transfer Protocol), el protocolo propio de Bluesky, incluye un formato estándar para posts, perfiles, identidades, datos y seguidores en las redes sociales que otros proveedores son asimismo libres de utilizar. Mientras en X (Twitter) los perfiles y los posts «pertenecen» a la plataforma que les procura cobijo, en Bluesky los usuarios son los dueños y señores de sus propios datos (y no meros vasallos).

¿Cuáles son las ventajas de Bluesky?

Bluesky desea hacer el contenido nacido al calor de las redes sociales tan universalmente utilizable como los emails y las páginas webs (que se alojan en toda una plétora de programas).

Por esta razón en Bluesky los usuarios exportar fácilmente sus datos de esta plataforma y transferirlos a otros servicios. En esta red social no tienen cabida los líderes autoritarios que, al más puro estilo de Elon Musk en X, admiten y vetan usuarios a su antojo en las que consideran plataformas de su propiedad (y de hecho lo son).

La interoperabilidad, que es probablemente la mayor ventaja competitiva de Bluesky, permite que los usuarios pueden moverse de una red social a otra manteniendo intactos los contactos y las interacciones allí generadas gracias al protocolo AT.

¿En qué se parece Bluesky a Twitter? ¿En qué se diferencia?

Quienes son ya usuarios de Twitter y desembarcan por primera vez en Bluesky serán confrontados probablemente con funcionalidades muy similares a las ya presentes en la red social del pajarito.

En Bluesky los posts tienen una extensión máxima de 300 caracteres (frente a los 280 caracteres de Twitter). La red social descentralizada incorpora además búsquedas, «likes» y otras muchas funcionalidades que se miran claramente en el espejo de Twitter.

Sin embargo, la moderación y el filtrado de contenido juegan un rol mucho más importante en Bluesky, que cuenta con un sofisticado menú de opciones. Los usuarios pueden crear y dar forma a sus propios «feeds» en base a temas específicos para asegurarse de que todo lo que llega a sus ojos es realmente de su interés.

Bluesky no es, de todos modos, una red social perfecta y ya ha recibido alguna que otra crítica por su laxa política de moderación, que hace posible que se cuelen de vez en cuando en sus dominios «memes» de dudoso gusto y contenido sexual.

¿Cómo funcionan las invitaciones a Bluesky?

Todos los usuarios son libres de descargar la app de Bluesky, pero el registro y el login en esta plataforma funcionan única y exclusivamente mediante invitación (y parece que la red social no pretende cambiar este sistema por ahora).

Bluesky justifica las restricciones para acceder a su plataforma amparándose en el elevado volumen spam y «players» maliciosos que pululan habitualmente en otras plataformas 2.0. Mediante las invitaciones la red social pretende poner palos en las ruedas al spam y a los trols.

Para registrarse en Bluesky hay actualmente una lista de espera que promete agasajar al usuario con un código de acceso en algún momento indeterminado. Conviene, no obstante, hacer notar que quienes están ya dentro de Bluesky reciben códigos de acceso a la plataforma cada dos semanas y pueden enviárselos a sus contactos.

¿Hasta qué punto está teniendo éxito Bluesky?

Bluesky es una plataforma muy transparente a la hora de hacer públicas sus cifras. Y tras superar el millón de usuarios, suma alrededor de 10.000 nuevos miembros cada día.

Entre quienes se han sumado ya a las filas de Bluesky figuaran «celebrities» como la congresista estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez, el actor Arnold Schwarzenegger, el bloguero especializado en tecnología Marques Brownlee y el escritor Stephen King.

En Bluesky están presentes asimismo medios de probado prestigio como The Washington Post y The New York Times. Sin embargo, las cifras de estos dos medios en Bluesky son aún bastante pobres. The Washington Post tiene, por ejemplo, 55.700 «followers» en Bluesky (lejos de sus 20 millones de seguidores en X).

¿Es posible hacer publicidad en Bluesky?

Actualmente no hay publicidad pagada en Bluesky y su web consagrada a preguntas frecuentes la red social ya advierte que, en tanto en cuanto está comprometida con el desarrollo de un protocolo que permite a los usuarios ser dueños de sus propios datos y tener la libertad para salir de esta plataforma en cualquier momento, la publicidad no puede ser su principal modelo de negocio.

Bluesky ha recibido recientemente 8 millones de dólares en una ronda de financiación y con ese dinero la plataforma podrá robustecer sus equipos y su tecnología. Otra fuente de ingresos de la red social es la venta de dominios personalizados de pago, que fueron presentados en sociedad el pasado mes de julio.

Newsletter ¡Suscríbete a nuestra newsletter! WhatsApp Sigue a MarketingDirecto.com en WhatsApp

Temas

Twitter

 

WASHROCKS revoluciona el mercado del renting en el sector hotelero y de la restauraciónAnteriorSigueinteEl Ojo de Iberoamérica anuncia a los primeros presidentes de Jurado para su edición de 2023

Contenido patrocinado