líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Proliferan los perfiles falsos sobre criptomonedas en Instagram

"Estoy cansado de denunciar a alguien cada día y ver que Instagram no hace nada", R. Sanz, cripto-influencer

Berta Jiménez

Escrito por Berta Jiménez Actualizado el

Entrevistamos a Roberto Sanz, un influencer del mundo de las criptomonedas que denuncia desde hace tiempo suplantaciones de su identidad.

Roberto Sanz tiene más de 27.000 seguidores en Instagram pero no es un influencer al uso: se dedica a crear contenido en redes sociales sobre el mundo de las criptomonedas y, con sus vídeos, pretende arrojar algo de luz sobre este asunto del que tan poco se conoce (y mucho se especula).

No obstante, este divulgador se enfrenta desde hace un tiempo a un problema que cada vez es más frecuente en las plataformas sociales. Su perfil de Instagram ha sido suplantado en varias ocasiones; de hecho, cuenta que en los últimos dos años ha denunciado más de 40 cuentas falsas que intentaban hacerse pasar por él.

«Es como si fuera una moda. Cada semana hay uno o dos nuevos», dice en declaraciones a MarketingDirecto.com. La finalidad de los «ladrones» de perfiles no es otra que tratar de estafar a los usuarios de la plataforma. «Cuando consiguen estafar a alguien, eliminan los perfiles y vuelven a crear otros nuevos», apunta.

Las cuentas falsas utilizan las mismas imágenes y los mismos nombres que los perfiles originales, pero se pueden diferenciar de los verdaderos por la fecha de las publicaciones que aparecen en su feed. «Aparecen todas en el mismo día, se ve que no es natural», observa Sanz. En cuanto a los seguidores, cree que seguramente sean bots.

«El objetivo es recaudar dinero de una manera ilícita»

El método de los estafadores suele ser siempre el mismo: a través del chat de la plataforma, hablan a los seguidores de la cuenta y les convencen para pedirles sus datos personales. Esto difiere de lo que hacen los expertos como Sanz, que es publicar contenido útil en Instagram sobre el funcionamiento de las criptomonedas, así como consejos para invertir.

«Si me escriben, yo contesto porque la gente tiene muchísimas preguntas y soy una persona proactiva», dice, e insiste en que él nunca pediría datos ni dinero. «El problema está en que las cuentas falsas hablan a otros perfiles para preguntarles qué tal van sus operaciones y ahí es donde se produce la estafa«, relata.

Cuenta que sabe de mucha gente del mundo cripto que está viviendo la misma situación, pero también admite que en otros sectores también está pasando. «Lo que hacen en otros sectores es decir que te ha tocado un premio y que tienes que pagar un dinero de aduanas, por ejemplo. Son estafas diferentes, pero con un mismo objetivo: recaudar dinero de una manera ilícita«, manifiesta.

Instagram hace caso omiso a las quejas

A la rabia de ser suplantado digitalmente, se suma la frustración de no contar con el apoyo de la plataforma para acabar con estas prácticas. «Denunciamos que no puede haber suplantaciones de identidad y solicitamos que se nos verifique«, reclama Roberto Sanz, que ha pedido ya varias veces a Instagram que verifiquen que él es una persona real.

«No necesito un tick azul, solo que sepan que soy yo el que está detrás de la cuenta y que el resto son personas que intentan suplantar mi identidad en su propio beneficio», declara.

Este influencer de criptomonedas explica que ha tratado de contactar en muchas ocasiones con los responsables de la plataforma en España a través de email, y la respuesta que ha obtenido es que Instagram «no cuenta con los recursos suficientes como para revisar todas las solicitudes».

Ante esta situación, Roberto dice sentirse «cansado de denunciar a alguien cada día» y, al mismo tiempo, «ver que Instagram no hace nada».

No es su caso, pero en otras redes sociales también se ha dado esta situación. Lo sabe por conocidos a los que sí les han robado la identidad en plataformas como Twitter o Facebook, plataformas que, por el momento, tampoco han sabido resolver el problema.

 

La gente ensalza el compromiso de las marcas con la comunidad LGTBIQ+, pero vitupera el pinkwashingAnteriorSigueinteLa sostenibilidad, el abono que hace germinar las decisiones de compra del consumidor

Contenido patrocinado