Social Media Marketing

¿Deberíamos preocuparnos? Facebook tiene más influencia que cualquier empresa de medios

Facebook está decidido a desarrollar un ecosistema tan perfecto que sus usuarios no necesiten abandonarlo para encontrar todo lo que necesitan. La compañía de Mark Zuckerberg nos sorprende cada vez con mayor frecuencia con novedades para mejorar nuestra experiencia como los cambios en su algoritmo para ofrecernos los mejores contenidos, en función de nuestros intereses.

Hace escasos días desde Gizmodo informaban de que un grupo de unos 20 periodistas trabaja para colaborar con el ya famosos algoritmo a la hora de seleccionar las historias que recibimos a través de los temas del momento. Y saltó la bomba.

Un ex miembro de este equipo alegó que los resultados se están sesgando para favorecer los puntos de vista más liberales. Las declaraciones efectuadas por el periodista que no ha querido desvelar su identidad, dejan claro que se están pasando por alto a medios de comunicación más conservadores en favor de otros como The New York Times o la BBC.

El Partido Republicano ha mostrado su malestar a través de un comunicado considerando que Facebook está utilizando su poder para silenciar las ideas que no encajan en la agenda de algunos interesados.

Por su parte, la red social no ha tardado en salir a la palestra para defenderse. En palabras de Tom Stocky, uno de los representantes, “existen pautas muy rigurosas puestas en marcha por el equipo de revisión para asegurar la coherencia y neutralidad de los contenidos”.

¿Somos conscientes de hacia dónde vamos?

Le contamos toda esta historia para que sea consciente del punto al que hemos llegado. El ecosistema de los medios de comunicación, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, es cada vez más dependiente de los caprichos de Facebook. Un poder que no siempre tiene que implementarse de forma transparente y responsable.

Mark Zuckerberg siempre ha tenido clara la idea de que quería hacer de Facebook una herramienta útil para los usuarios. Y se está acercando cada vez más a ese punto. Pero no podemos olvidar que los servicios públicos están muy regulados y el gigante social no es muy dado a rendir cuentas con nadie.

La ironía, tal y como resumen a la perfección desde Vox es el hecho de que el Gobierno de Estados Unidos recurre a las grandes compañías de medios para establecer su regulación y evitar que abusen del poder que ostentan.

Los conservadores se muestran escépticos con estas políticas y han conseguido abrirse camino a través de internet. Como resultado ahora nos encontramos con una especie de libre mercado en la red de redes cuya regulación es bastante difusa. Algo que está inclinando la balanza del poder hacia los grandes CEOs como es el caso de Zuckerberg. Muchos de ellos con pensamientos más liberales.

Repasemos la Historia

Durante la segunda mitad del siglo XX los medios de comunicación desempeñaron un papel dominante sobre la sociedad estadounidense. Una ciudad típica americana de este periodo podía contar con varios diarios incluso alguna cadena de televisión. La Comisión Federal de Comunicaciones no tardó en establecer un complejo paquete de normas destinadas a garantizar que su creciente influencia no se convirtiese en una herramienta de abuso.

Así vemos como en 1975 se declaró como ilegal que una empresa fuese propietaria de una cadena de televisión y un periódico al mismo tiempo. Recordemos además que en 1949 se aprobó la conocida como “Doctrina de la imparcialidad” por la que se establecía que los medios debían dedicar el mismo tiempo a todos los puntos de vista ideológicos. Fue derogada en 1987.

Normas que se aprobaron ante la idea de que resultaría peligroso que una sola empresa pudiese ejercer demasiada influencia sobre el discurso político a nivel nacional. En la actualidad, los expertos consideran que gracias a la expansión de internet y la proliferación de los medios de comunicación creen que no es necesario que el Gobierno microgestione la estructura del sector de los medios de comunicación.

Internet lo ha cambiado todo

La red de redes ha permitido lo que conocemos como la democratización de la información. Cualquiera en cualquier parte del mundo puede publicar información y contenidos. Pero no debemos confundir este hecho con que el alcance y difusión que pueden conseguir. El poder ahora se ha desplazado hacia compañías como Google, Facebook o Twitter que actúan como filtros de los contenidos de estas audiencias masivas.

Y llegamos a una conclusión más que evidente. En cierto modo, estas plataformas son más poderosas de lo que jamás fueron las antiguas compañías de medios de comunicación. Basta con recordar que Facebook recibe las visitas de miles de millones de usuarios cada día. Un público fiel mucho más amplio que el de cualquier cadena de televisión o periódico.

El papel de estas empresas como guardianes de internet se traduce en una influencia muy importante sobre el resto de compañías de medios. La mayoría de estas empresas se enfrentan a auténticos quebraderos de cabeza para maximizar el tráfico que reciben a través de Facebook y Google.

Pero en otros aspectos cabe señalar que estos gigantes de la tecnología no son tan importantes. Existen multitud de sites y plataformas que nos ofrecen contenidos interesantes a tan solo un par de clics y, aunque Google y Facebook pueden dirigir el tráfico a los contenidos que consideran que valen la pena, tienen muy poco poder a la hora de detener la propagación de las informaciones que no les gustan. Un ejemplo perfecto lo vemos en Reddit e incluso el correo electrónico.

Facebook puede ser más frágil de lo que pensamos

Es posible que el gigante social no haya virado la relevancia de sus contenidos hacia la izquierda ideológica de forma intencionada (demos el beneficio de la duda). Pensemos que con el alto número de usuarios que cuenta, cualquier cambio moderadamente significativo tendría un gran impacto por lo que Zuckerberg podría apostar por estrategias más feroces.

Pero la noticia de la posible manipulación de su algoritmo ha corrido como la pólvora en internet. Una mala prensa que puede hacer mucho daño incluso a uno de los grandes como Facebook. Es precisamente por esto por lo que muchos expertos creen que Zuckerberg nunca se atrevería a tomar una decisión tan torpe.

Con esto no estamos diciendo que sería conveniente tratar de regular de forma directa el comportamiento de las principales plataformas de internet. Únicamente que no debemos olvidar los peligros que derivan de las grandes concentraciones de poder.

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