Social Media Marketing

Si las elecciones fuesen en Twitter o YouTube, El Rubius tumbaría a (todos) los políticos

el-rubiusLa sociedad ha cambiado. La forma en la que nos comunicamos, informamos, relacionamos o entretenemos poco o nada tiene que ver con la fotografía de hace unos años. La rápida expansión de internet, el auge de las nuevas tecnologías y dispositivos móviles y la incipiente atención que despiertan las redes sociales son los responsables.

Bienvenidos a la ya no tan nueva era de la digitalización. Estamos hartos de escuchar las reflexiones con las que hemos abierto este artículo aunque parece que muchos se resisten a asimilarlas y avanzar por el necesario camino de escuchar al usuario y recoger su feedback. Ahora este tiene el poder en su mano y aún existe una parte de nuestra sociedad que parece resistirse e incluso (más grave aún) no comprenden el nuevo escenario. Hablamos de los políticos.

Por mucho que la clase política se empeñe en demostrar lo contrario, aún no han entendido nada de lo que supone el social media. Estar en las redes sociales no significa contar únicamente con un perfil abierto sino que requiere implicación, escucha activa y entender que cada uno de estos canales son absolutamente diferentes entre sí y no simples plataformas en las que volcar los mismos contenidos.

Seguro que en más de una ocasión ha escuchado aquello de que Barack Obama se alzó con la victoria en sus primeras elecciones gracias a la excelente campaña realizada en redes sociales. De eso hace casi ya ocho años y eso querido lector, en el mundo del social media es todo un mundo.

Redes Sociales y YouTube: generadores de opinión pública

Facebook o Twitter (por nombrar algunos) se posicionan en la actualidad como auténticos foros que se asemejan bastante a los principios sobre los que se asienta la democracia: escuchar y ser escuchado. Pero el problema es que muchos partidos políticos siguen viendo sus perfiles como una extensión de sus páginas web y los utilizan como escaparates propagandísticos en los que el feedback recogido del usuario brilla en muchas ocasiones por su ausencia.

Basta con echar un vistazo a los hashtags que promueven en muchas ocasiones en Twitter para darse cuenta de que casi siempre se acaban volviendo contra ellos. Otro ejemplo de que no han entendido nada.

Algo bastante preocupante si tenemos en cuenta que después de la legislatura más corta de nuestra democracia ante la imposibilidad de formar un nuevo Gobierno, volvemos a encontrarnos en periodo electoral con la vista puesta en los comicios que se celebrarán el próximo 26 de junio.

Este gráfico recogido por Expansión elaborado en colaboración con la agencia 3AWW es una fotografía perfecta de la situación en redes sociales de los principales partidos políticos antes de las elecciones generales del pasado 20 de diciembre:

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El vídeo es ahora uno de los reyes a la hora de llegar a los usuarios (votantes en última instancia) y YouTube se posiciona como el escaparte perfecto. Nuevo error de las formaciones políticas ya que sus canales no consiguen aunar grandes cantidades de suscriptores y se limitan a albergar los tediosos y cada vez menos eficaces vídeos electorales.

¿Cuál es la solución?

La respuesta se encuentra ante nuestros ojos: tienen que aprender de los influencers y youtubers. Personas que sin contar con los ingentes recursos que disfrutan los partidos políticos (el PP destinó más de 12 millones de euros en los pasados comicios para campaña) consiguen llegar a audiencias millonarias.

Público al que realmente le interesan los contenidos y mensajes que están lanzando y que cada vez más marcas están utilizando para alcanzar a sus nuevos consumidores con mensajes atractivos y, lo más importante, adaptados a sus necesidades y canales.

Uno de los mejores ejemplos lo encontramos en El Rubius cuya afición a los videojuegos e ingenio hacen que sus vídeos cuenten con una media de entre cinco y 10 millones de visitas. Algo con lo que los partidos políticos únicamente pueden soñar en sus canales de YouTube.

¿Cuál es el secreto de su éxito?

"El Rubius y los grandes youtubers en España tienen audiencias que nos pueden parecer exageradas pero que responden a razones lógicas. Para empezar, YouTube y el vídeo en redes sociales no discrimina por países y traspasa fronteras como ningún otro medio", explica Garbiñe Abasolo, directora general de Thinketers, agencia de influencer y marketing y multichannel network de YouTube en un análisis realizado por el diario El Mundo.

"Los youtubers de España cuentan con un idioma utilizado por casi 600 millones de personas en el mundo. El Rubius, en concreto, con sus 17 millones de suscriptores, representa casi un 3% de universo total de habla hispana, en su gran mayoría de Latinoamérica", añade.

Nos enfrentamos a un nuevo escenario audiovisual en el que se han desaparecido los intermediarios y estos youtubers e influencers han sabido cómo llenar el hueco. A pesar de contar con pocos recursos, profesionales como El Rubius dejan prácticamente en pañales las estrategias en redes sociales y YouTube seguidas por los partidos políticos.

Todo lo que los políticos deberían aprender de El Rubius (y compañía)

La autenticidad es una de las grandes claves que los usuarios valoran en youtubers e influencers. Por este motivo las marcas recurren a ellos ya que no recomendarían nada a su público que pudiese dañar su marca personal.

Los políticos deberían abandonar cuanto antes el encorsetamiento institucional y dejar de ver las redes sociales como escaparates para aprender de una vez por todas que son las plataformas perfectas para escuchar al usuario.

Partiendo de esta base tienen que lanzar mensajes que realmente interesen a su audiencia y más cuando hablamos de contenidos en vídeo donde la atención es aún más esquiva. Este es el punto de partida para generar el debate tan necesario en democracia donde la constancia y la cercanía (la real, no la institucional) son la verdadera fórmula del éxito.

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