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Por qué Elon Musk sobrevalora Twitter e infravalora simultáneamente a sus usuarios

Social Media MarketingElon Musk otorga a Twitter más valor del que le corresponde

¿Va a ser Twitter un mero megáfono personal para Elon Musk?

Por qué Elon Musk sobrevalora Twitter e infravalora simultáneamente a sus usuarios

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

Si Elon Musk se ha gastado 44.000 millones de dólares en Twitter con el único objetivo de convertir esta plataforma en su megáfono personal, los usuarios no tardarán en darle la espalda.

Cuando Elon Musk, que tiene la vitola de ser el hombre más rico del mundo, anunció el pasado lunes la adquisición de Twitter por 44.000 millones de dólares, enfatizó que la red social del pajarito tenía un potencial extraordinario y que él se encargaría de liberarlo (quizás porque sus anteriores propietarios se habían mostrado absolutamente incapaces de sacar todo su jugo a ese potencial).

Con esta declaración de intenciones Elon Musk vino a sugerir que sobrevalora a todas luces una red social que no es tan arrebatadoramente «cool» como parece a sus ojos (cegados quizás por la obsesión). Twitter tiene 16 años y los 10 últimos años los ha pasado atrapada en un torbellino de pérdidas y estancamiento en cuanto a número de usuarios. Parece obvio (salvo para Elon Musk) que la red de microblogging nunca será una plataforma de miles de millones de usuarios. Y jamás lo será porque a día de hoy Twitter es una red social totalmente carente de atractivo para los adolescentes (los mismos que podrían lograr que la plataforma desplegara las alas en el futuro).

La importancia de Twitter no emana en modo alguno de su tamaño (más bien modesto) sino de su efecto multiplicador, asegura Patrick Beuth en un artículo para Spiegel. Se trata de una plataforma relevante cuando se erige en fuente de información para los medios de comunicación. El propio Elon Musk es el ejemplo más paradigmático de cómo Twitter ha terminado trocándose en fuente ineludible de información para los periodistas. Cada uno de sus tuits es examinado al milímetro por los profesionales de la información para evaluar si es susceptible o no de convertirse en noticia.

Que Twitter ganara en relevancia como fuente de información para los medios sería, no obstante, tanto poco probable como deseable. Además, ello no estaría en manos de la propia red social sino en las manos de los multiplicadores que se abren paso en sus dominios.

Musk no logrará liberar el potencial de Twitter si no escucha a los usuarios de la red social

De las primeras palabras de Musk en calidad de nuevo dueño de Twitter sorprende también que hable en primera persona y asegure que va a liberar (supuestamente por sí solo) el potencial oculto de la red social. Por mucho que le moleste a Musk la tarea de liberar el potencial de Twitter no le compete a él ni tampoco a sus subalternos sino a los usuarios de la red social. Para bien y para mal son siempre los usuarios quienes tienen la última palabra en las redes sociales.

Sin más lejos, uno de los atributos más célebres de Twitter, el hashtag, lo inventó un usuario de la red social del pajarito en 2007. Twitter habría asegurado, no obstante, a este usuario que su invento era meramente para «nerds» y que no funcionaría. Es más que evidente que la red social erró completamente en su valoración. Y también los hilos de Twitter se originaron en la comunidad de la red social y no en los cuarteles generales de la compañía.

En cambio, cuando Twitter ha introducido motu proprio nuevas funcionalidades en su plataforma, estas han sido invariablemente ignoradas o reformuladas por sus propios usuarios (que rara vez han recibido con los brazos abiertos y sin crítica alguna las innovaciones de la red de microblogging).

Conviene, por otra parte, hacer notar que si en Twitter hacen tantísimo ruido los trols, es en buena medida porque la red social no está invirtiendo suficientes recursos en la moderación de contenidos. Los trols que campan a sus anchas en la red social del pájaro azul parecen empeñados en tensar permanentemente la cuerda de Twitter con la intención de desgarrarla (y que la red social capitule).

Resulta difícil imaginar que Elon Musk, que no deja de ser un trol, libere el potencial de Twitter y se erija en protector de quienes sufren la tiranía del «bullying» en la red social por tratar de hacerse escuchar en esta plataforma.

Si Elon Musk se ha gastado la friolera de 44.000 millones de dólares en Twitter con el único objetivo de convertir esta plataforma en su megáfono personal, los usuarios no tardarán en huir en desbandada. Twitter es una pieza clave en la infraestructura informativa. Y nadie debería adjudicarse por completo su propiedad, concluye Beuth.

 

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